El próximo domingo 19 de octubre, millones de jóvenes entre los 14 y 28 años en Colombia tienen una cita histórica con la democracia. Se trata de las elecciones de los Consejos de Juventud, un espacio pensado para que las nuevas generaciones no solo sean escuchadas, sino también protagonistas del presente y del futuro político del país.
¿Cuál es la verdadera dimensión de esta jornada? Es un mecanismo autónomo de participación, control social, concertación y vigilancia ciudadana, mediante el cual los jóvenes pueden incidir directamente en las decisiones locales que afectan sus vidas, representar a sus pares ante las autoridades territoriales y exigir la inclusión de sus agendas en las políticas públicas.
Desde el Equipo de Trabajo Juvenil Electoral de la Procuraduría General de la Nación, a través de sus coordinadores Laura Camila Rozo Ramírez y José Eduardo Quiroga González, adelantan un intenso trabajo para estimular la mayor participación posible de los jóvenes el 19 de octubre. El mensaje es claro: la mejor manera de hacerse sentir, de ser tenidos en cuenta, es a través del voto. La indiferencia no transforma realidades; la participación sí.
Una de las solicitudes clave ha sido que las instituciones educativas abran sus espacios para que los candidatos jóvenes puedan presentar sus propuestas. Es en los colegios y universidades donde se puede sembrar la semilla del liderazgo, motivando a los estudiantes a ir a las urnas y a asumir el poder de decidir con responsabilidad.