La deuda de las EPS intervenidas por el gobierno alcanzó los 17,3 billones de pesos hasta febrero del 2025. Los reclamos de los pacientes superaron en el último año el millón de quejas. De cada 100 pesos que entra a una EPS intervenida se gastan los 100 pesos y quedan debiendo hasta 27 pesos más a las clínicas y distribuidores de medicamentos. Los servicios hospitalarios están cerrando. El gobierno necesita inyectar más liquidez al sistema.
El gobierno nacional tiene intervenidas 9 EPS del país con una población total de 30 millones de afiliados. A esto se le suma la intervención del régimen especial FOMAG que tiene 338 mil docentes y otros 324 mil beneficiarios. En el último año los reclamos contra las EPS intervenidas aumentaron en un 25% alcanzando por primera vez en la historia los 1,016,342 de reclamos.
El gobierno intervino las EPS asegurando que los recursos que el gobierno giraba al sistema eran suficientes y que con su nuevo modelo de salud los colombianos tendríamos más y mejor salud. Después de más de un año de intervenciones los resultados son desastrosos. Las EPS intervenidas superaron hasta los 50 reclamos por cada mil afiliados. La Nueva EPS tiene 34,2 reclamos por cada mil afiliados, un aumento del 39% comparado con el 2022. Sanitas de 39,8 (+52%), Famisanar de 44,2(+46%), Coosalud de 24,3 (+62%), Savia Salud de 38,1 (+64%), SOS de 55,3 (+22%), Asmet de 20,3 (+27,7%)y Capresoca de 37,7(+138%).
La siniestralidad del sistema empeoró. Los interventores no lograron, como lo advertimos, que con los pocos recursos que da el gobierno en salud alcanzaran para cubrir las necesidades de los colombianos. El sistema estaba creado para que de cada 100 pesos que entraran a cada EPS se gastaran en entre 90 y 95 pesos. Sin embargo, en el 2025 de cada 100 pesos que entran Asmet salud se gastan 127, a Capresoca 124, a Coosalud 114, a Famisanar 120, a Sanitas 105, a Savia Salud 109, a SOS 119 y a Nueva EPS 113.