En la actualidad, los gobiernos enfrentan un desafío que trasciende fronteras, ideologías y disciplinas: el cambio climático. Este fenómeno, antes considerado un problema estrictamente ambiental, ha pasado a ser un factor determinante en la seguridad pública, y afecta a millones de personas de manera directa o indirecta. En el marco de la COP16 donde las conversaciones globales sobre la transformación del clima buscan mitigar sus impactos, surge un interrogante inevitable: ¿cómo abordar la intersección entre la crisis climática y la seguridad ciudadana? Este diálogo crucial no solo se hace urgente, sino que se convierte en un pilar fundamental para la sostenibilidad de las sociedades contemporáneas.
En las últimas décadas, hemos sido testigos del incremento en la frecuencia y la magnitud de desastres naturales, desde fuertes temporadas de lluvias hasta incendios forestales, así como de fenómenos como la desertificación y la elevación del nivel del mar. Estas catástrofes no solo generan crisis ambientales, sino que agravan las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables, quienes enfrentan la pérdida de sus hogares, la destrucción de sus fuentes de sustento y el desplazamiento forzado. La conexión entre los efectos del cambio climático y el aumento de la criminalidad, la migración y el conflicto social es más evidente que nunca.
En Colombia, la deforestación, la minería ilegal y la expansión de cultivos ilícitos son solo algunos ejemplos de cómo el deterioro ambiental exacerba los problemas de seguridad pública. Los datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) indican que en 2023 Colombia perdió más de 120.000 hectáreas de bosques tropicales, no solo se afectó la biodiversidad, también ha ocasionado el desplazamiento de comunidades enteras y el aumento de la violencia en zonas rurales controladas por grupos armados ilegales. Las regiones amazónicas y del pacífico, por ejemplo, han experimentado una expansión significativa de la violencia ligada a la explotación de recursos naturales, a la par que se deteriora el medio ambiente.