Marco Rubio ha hecho su primera gira, como Secretario de Estado, principalmente por América Central y el Caribe. Con un criterio geopolítico y un claro interés nacional, la administración Trump busca que este viaje atienda uno de los temas prioritarios en su agenda de gobierno: la migración ilegal y la contención a China. Todo en el marco de hacer nuevamente grande a los EE.UU.
Dicho de otra manera, el problema de la migración ha sido elevado a un tema de seguridad nacional gracias a que algunos de estos migrantes que vienen de Centroamérica terminan involucrados en tráfico de drogas y en organización de bandas criminales. Los países elegidos fueron: Panamá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y República Dominicana.
Igualmente, la Casa Blanca empieza a fortalecer lazos regionales a fin de contrarrestar la fuerte influencia china en la región de cara a una tensión geopolítica, a escala global, por cuenta de Taiwán.
En Panamá la visita fue decisiva por el Canal Interoceánico ya que en Washington han identificado como una seria amenaza el control de dos puertos sobre el Canal, a cada lado del Pacífico como del Caribe, y la expansión de la influencia comercial china que ha derivado en una fractura a la neutralidad que históricamente ha acompañado al Canal. Equilibrar la relación de fuerzas de las dos superpotencias será la tarea estratégica de Panamá.
Una vez Rubio abandonó territorio panameño, el presidente José Raúl Molino anunció lo que podría ser un parte positivo para la Casa Blanca, Rubio logró del gobierno panameño: 1. auditoria panameña para las empresas chinas en el Canal, 2. Libre tránsito para buques de guerra estadounidenses, 3. La no renovación de Panamá con la BRI (Belt and Road Initiative) firmada en 2017 por el entonces presidente Juan Carlos Varela.
Junto al presidente Rodrigo Cháves Robles, de Costa Rica, Rubio aseguró que parte de la migración ilegal tiene su origen en Venezuela, Cuba y Nicaragua por lo que deben ser declarados como enemigos de la humanidad. Con respecto de China, el Secretario fue claro al señalar que parte de la clase política ha cedido ante las dádivas económicas a cambio de avalar los proyectos 5G; por ello, enfatizó la importancia de limitar las operaciones de empresas chinas en el desarrollo de estas tecnologías. Rubio elogió la decisión de Chaves de restringir contratos a proveedores de confianza. Un paso decisivo e importante en la contención a China.
Igualmente, la seguridad ciudadanía fue un tema clave durante la visita porque lamentablemente, Costa Rica ha perdido la tranquilidad histórica que la diferenciaba de sus vecinos, especialmente de Nicaragua, replicando modelos de violencia transnacional tan típico de la región.