No se podía esperar menos del discurso veintejulero de Petro el pasado domingo en la instalación del Congreso. Con su charlatanería trasnochada y anacrónica, como era previsible, arremetió contra gobiernos pretéritos para lavar sus pecados, exaltando su eximia función como congresista encarcelando a parapolíticos. Salieron al baile Rafael Uribe, su ídolo en medio del delirio, Aureliano Buendía, por supuesto Mancuso, Gabo y era infaltable otro Uribe: Álvaro, quien ha sido perseguido de manera sistemática, inclemente y descarnada por un congresista al que le pagamos para legislar, no para cazar en juicios políticos a expresidentes de la República. Porque poco se ha dicho sobre eso. A Cepeda le caben una multiplicidad de acciones en su contra, no por el hecho de ser parte en un proceso en contra del Expresidente Uribe Vélez, sino por dedicarse de manera obsesiva a sepultar en vida a este patriota republicano, que con sus imperfecciones le sirvió al país con decisión, amor y firmeza jurídica. Hoy sí que extraño sus tres huevitos: confianza inversionista, seguridad y cohesión social. Cepeda fue elegido a través de un mandato popular para cumplir su función sustancial de legislador. Quisiera que se le llamara a una rendición de cuentas sobre su función natural de senador, a ver cuál es el resultado. ¿Cuáles han sido las iniciativas legislativas en favor de sus electores y en favor de los nacionales de esta Unión maltratada y manoseada? Y si me quedo en cuestionamientos sobre las funciones legislativas del perseguidor insaciable, sediento y lleno de odio, en ese aberrante juicio político, de El Gran Colombiano, se me iría la publicación en ello. Iván Cepeda, como representante de Petro en los tribunales de inquisición contra Uribe, olvidó su rol de congresista por tirárselas del héroe que no es. Esto le debe salir caro, porque repito, debemos abrir los ojos y pensar en las acciones como sujeto pasivo, por no cumplir con la orden popular, para la que fue elegido por su empleador natural: el pueblo elector.
Mientras el presidente de la rama legislativa, el domingo pasado en el llamado recinto de la democracia, atendía con respeto, con una actitud propia de un demócrata, decente y respetuoso, el déspota, como lo vimos en la transmisión de televisión, muy a su estilo de dictadorzuelo con ínfulas imperiales, hojeaba unos papeles y hacía algunos garabatos en unas cuartillas con su lápiz, que ya está como su discurso de poca monta: completamente desgastado. Durante la sosegada, hilvanada, clara y propositiva intervención del Dr. Efraín Cepeda, la cual con su actitud desdeñada de Petro fue desatendida por éste, me invadió de nuevo, el espíritu patrio y nacionalista legítimo. Y al ver a los verdaderos héroes de la patria, en el desfile, reverdeció en este editorialista, ese sentimiento de empuje y volví positiva la frase lapidaria de Petro y me dije: “Colombia no se va a morir”. Esta no es una mera postura más. Es el clamor de un abogado republicano trabajador, que también se ha visto menguado, diezmado y afectado por este desgobierno.
No se trata de partidos, ni tendencias, ni de ideologías (muchas ya inexistentes), se trata, como ya lo he dicho de un sentido patrio y de una necesidad de restauración y rescate de un país tan hermoso como Colombia, pero tan lleno de malicia indígena nociva y hasta letal. Si esto es lo que siento y pienso yo, me pregunto qué pasaba por los corazones y cabezas de esos miembros de nuestras fuerzas legítimas, hoy maniatadas por el propósito perverso del sátrapa. Y supongo que el desfile es una vitrina emocional para quienes todavía tenemos amor por Colombia y sus instituciones. Ese sentimiento de ellos debe cobrar más fuerza en el frente de batalla y en el día a día al verse tan humillados por el ejecutivo, que da órdenes a los borregos para que irrespeten y atenten contra los uniformados, que portan con valor y honorabilidad los colores de la bandera en su pecho. Pecho que es el escudo de las balas que reciben tanto morales como como las del proveedor; muchas veces más letales las primeras que las segundas.