Hemos realizado seguimiento a la contratación y gestión de los últimos años en las alcaldías locales de Bogotá, identificando una serie de denuncias públicas que reflejan la creciente preocupación por presuntas irregularidades en la ejecución de presupuestos y proyectos, especialmente en lo relacionado con la concentración de oferentes en los procesos licitatorios y en la contratación directa.
Esta situación ha derivado en un presunto favorecimiento hacia ciertos proveedores, quienes participan reiteradamente en la contratación pública. Particularmente, se destaca la presencia de ALDESARROLLO, FUNDESCO y FUNVIVE 2.0, los cuales han suscrito 95 contratos con diferentes alcaldías locales durante los últimos 5 años, según registros de SECOP, acumulando recursos por un valor aproximado de $114.258.085.779. La mayoría de estos fueron aprobados durante la Administración de Claudia López, lo que refleja una total contradicción con la “consulta anticorrupción” que impulsó, puntualmente en lo referente a la pregunta 3 sobre contratación transparente obligatoria que buscaba “aprobar establecer la obligación a todas las entidades públicas y territoriales de usar pliegos tipo, que reduzcan la manipulación de requisitos habilitantes y ponderables y la contratación a dedo con un número anormalmente bajo de proponentes, en todo tipo de contrato con recursos públicos”. No obstante, la realidad fue otra, y ubicamos objetos contractuales sumamente diversos en favor de los mismos proveedores, abarcando desde la organización de encuentros navideños hasta la implementación de acciones para promover los derechos humanos en las localidades.
Si bien la actual Administración de Carlos Fernando Galán ha desarrollado lineamientos y acciones para la supuesta mejora en las diferentes etapas de los procesos precontractuales y contractuales, esta problemática no se ha frenado. Durante esta vigencia se han suscrito contratos con los mismos proveedores previamente señalados, como lo pudimos constatar en el SECOP II, por ejemplo, con los siguientes contratos: contrato CO1.PCCNT.7170101 en la localidad de Engativá, suscrito en favor de FUNDESCO, aprobado por el alcalde Víctor Hugo Huertas el 27 de diciembre de 2024, con una duración de 5 meses y un valor de $3.421.492.394; contrato CPS-1150-2024 en la localidad de Kennedy, suscrito en favor de FUNVIVE 2.0, aprobado por la alcaldesa Karla Tathayanna Marín el 30 de diciembre de 2024, con una duración de 10 meses y un valor de $1.999.999.918; y el contrato FDLSF-CD-256-2024 SIPSE entre Aldesarrollo y la localidad de Santa Fe, aprobado el 14 de junio de 2024 por 8 meses por un valor de $7.905.535.930.
No se comprende el favoritismo en la gestión local. Sin embargo, lo que sí dejan a su paso estos proveedores —con la permisividad de los alcaldes y alcaldesas de turno que autorizan los contratos— son constantes denuncias por parte de sus trabajadores y trabajadoras contratistas, por ejemplo, es reiterativo el no pago de honorarios conforme al valor indicado en los anexos técnicos, retenciones injustificadas y el incumplimiento en el pago oportuno. Además, estos proveedores se permiten el lujo de no entregar informes técnicos, incumplir cronogramas y dejar actividades pendientes, tal como lo evidencian los informes de supervisión. Las consecuencias de estas falencias recaen directamente sobre las y los trabajadores, así como en la ciudadanía en general.
Una muestra de esta situación es el contrato 682-2023, firmado el 27 de junio de 2023 entre la Alcaldía de Ciudad Bolívar y ALDESARROLLO por $2.878 millones, cuyo objeto contractual fue el de “Aunar esfuerzos técnicos, administrativos y financieros para promover el uso e implementación de reconversión en actividades sostenible mediante el fortalecimiento de emprendimientos rurales y/o unidades productivas y de comercialización en el sector rural de la localidad de Ciudad Bolívar”, en un plazo de 8 meses. Según los tiempos establecidos en la firma del contrato, este debía haber culminado en febrero de 2024, sin embargo, hoy, un año y nueve meses después, no se reporta la finalización ni cumplimiento del mismo. La pregunta sería: ¿qué acciones vienen adelantando desde la supervisión del contrato para efectuar incumplimiento del contrato y las consecuencias del mismo?