La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez realizó una dura acusación en contra de Paul Naranjo, Julián Ortegón y Mateo Reyes, los tres principales implicados en la muerte de Ana María Castro.
La joven de 21 años de edad falleció el 5 de marzo de 2020 tras salir de fiesta con algunos amigos en un bar ubicado en la localidad de Usaquén de Bogotá. Al parecer, cuando salió del establecimiento junto a los tres sujetos, fue lanzada de una camioneta en movimiento sobre la calle 80 con carrera 69K de Bogotá.
Según la Fiscalía, Ana María Castro habría sido arrojada del vehículo por "celos", pues en la parte trasera de la camioneta ella se estaba besando con Mateo Reyes, lo que habría desatado la ira de Paul Naranjo, quien la pretendía.
Julián Ortegón fue el primer capturado por estos hechos. Un delegado de la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio y, tras avalar sus argumentos, un juez de garantías le impuso una medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
Paul Naranjo, por su parte, se entregó a las autoridades, también le imputaron feminicidio y le impusieron medida de aseguramiento privativa de la libertad mientras avanza la investigación.
La dura acusación de la vicepresidenta
Desde que conoció este caso la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez le ha hecho un llamado a las autoridades para que hagan justicia. Y a través de sus redes sociales, indicó que "es evidente la mala intención que tenían Paul Naranjo, Julián Ortegón y Mateo Reyes con Ana María Castro".
Por esa razón, hizo esta dura acusación: "Es evidente la mala intención de Paul Naranjo, Mateo Reyes y Julián Ortegon al emborrachar a Ana Maria Castro hasta hacerla perder el sentido. Lo que venia después era violarla , pero terminaron matándola antes. Bares como Cantina y El Chupe tienen también responsabilidad".