El excongresista Luis Alberto Gil, conocido como el Tuerto Gil, fue condenado en medio del caso de corrupción que se descubrió al interior de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Este escándalo tuvo como principal protagonista a Carlos Julián Bermeo, el exfiscal de apoyo de la JEP que habría pactado un negocio ilegal con el fin de frenar el proceso de extradición de Jesús Santrich.
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La Fiscalía General señaló que, al verificar el material de prueba y los argumentos presentados en medio del proceso, el Juzgado Noveno Penal Especializado de Bogotá condenó a cuatro años y medio de prisión al excongresista por su participación en una red criminal que "ofrecía sus servicios para interceder o entregar información privilegiada de procesos judiciales y administrativos".
Cabe resaltar que esta codena contra Luis Alberto Gil se logró mediante un preacuerdo, pues el excongresista aceptó los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho propio y tráfico de influencias.
Tal reconocimiento fue avalado por la jueza de conocimiento, quien lo declaró responsable de las citadas conductas delictivas, en calidad de cómplice.
La captura de Luis Alberto Gil