Gloria María Arias Arboleda ha escalado en la convocatoria pública que adelanta la Presidencia para la terna que se presentará ante el Congreso de la República con el fin de elegir a los siete magistrados que conformarán la Comisión Nacional de Disciplina Judicial, un organismo creado en 2015 por reforma constitucional que reemplazará a lo que es hoy el Consejo Superior de la Judicatura, el cual tiene como objetivo llevar el timón del poder judicial y adelantar procesos disciplinarios contra abogados, jueces y otros funcionarios judiciales del país.
Arias Arboleda, exfiscal y exjefe de la Unidad de Extinción de Dominio de la Fiscalía General de la Nación, es una de las abogadas preseleccionadas entre las 222 personas que se presentaron a la convocatoria. Hace parte de la lista número dos y este miércoles 11 de noviembre, a las 2:40 de la tarde, presentó su hoja de vida con el fin de ser ternada por el presidente Iván Duque para alcanzar el puesto de magistrada en esa comisión judicial.
A pesar de que Gloria María Arias Arboleda ha dado pasos hacia adelante en este proceso de selección, hay quienes se oponen a que siga caminando para ocupar tan alto cargo pues, según información conocida por KienyKe.com, la exfuncionaria enfrenta varios líos judiciales por cuenta de denuncias presentadas en su contra por supuestos actos de corrupción.
La abogada, quien es esposa del señor Juan María Rueda Sánchez, un hombre condecorado por su participación en los esquemas de seguridad del expresidente Álvaro Uribe Vélez, ha insistido en su inocencia en medio de los procesos penales.
KienyKe.com le cuenta los detalles de esta historia.
Duro conflicto por un ganado wagyu
En contra de Gloria María Arias Arboleda cursan dos procesos penales que están en etapa de indagación ante la Fiscalía: uno por presunto tráfico de influencias, falsa denuncia y fraude procesal y otro por la supuesta comisión del delito de hurto agravado.
El denunciante es Alejandro Velezmoro Hurtado, fundador de la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Wagyu, con quien la exfuncionaria entabló un pacto comercial junto con su esposo Juan María Rueda Sánchez para la compra y venta de este tipo de animal en 2016.
La relación se deterioró y terminó en el plano judicial debido a un duro conflicto generado por la importación de ganado desde Texas, Estados Unidos. En un principio, Arias Arboleda interpuso una denuncia contra el señor Velezmoro Hurtado por los delitos de estafa agravada y hurto agravado, pues aseguró que en 2017 entregó al empresario una millonaria suma para la adquisición de unas reses wagyu y que algunas de las que fueron traídas al país no le fueron entregadas a pesar de que acordaron que esas eran las de su propiedad.
Arias Arboleda especificó en la denuncia que, incluso, el ganado importado era de una raza diferente a la que habían comprado y que por esa razón se sentían “engañados y estafados”. Además, indicó en su momento que el empresario con el que hizo el acuerdo omitió el valor real de los animales, no entregó soportes de la importación, costos del transporte y cuidado de los mismos.
Alejandro Velezmoro Hurtado y su esposa Ginna María Erazo fueron enviados a detención domiciliaria y recuperaron su libertad el 9 de agosto de 2018 mediante una acción de hábeas corpus concedida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá.
El proceso pasó de un juzgado a otro por una discusión de competencia y, el 9 de junio de este 2020, el Juzgado Cuarenta y Cuatro Penal del Circuito de Bogotá decretó la nulidad de lo actuado a partir de la formulación de imputación celebrada en diciembre de 2017 ante el Juzgado Penal Municipal de Mosquera, Cundinamarca.
En ese momento, el funcionario judicial que estaba al frente del caso consideró que la fiscal 1 local de Cajicá Sandra Milena Vargas no precisó los hechos de manera concreta, la cuantía del supuesto ilícito, los perjuicios, los hechos constitutivos de la supuesta estafa y del hurto, vulnerando así el derecho que tiene la defensa a tener claro cuáles son los hechos por los cuales se les está judicializando.
“No se informó a los procesados de manera clara y concreta las circunstancias de tiempo, modo y lugar de los hechos constitutivos de las infracciones penales que les enrostraba, al punto que bajo la misma premisa fáctica adecuó dos punibles diferentes y no se indicó la manera en que engañaron o indujeron en error a las víctimas. Tampoco se definió la cuantía de la estafa y del hurto y, mucho menos, el lugar en donde ocurrieron, evidenciándose así la confusión que al respecto tiene la Fiscalía”, determinó.
Gloria María Arias Arboleda y su esposo Juan María Rueda Sánchez apelaron a la decisión con el argumento de que en la audiencia de formulación de imputación sí se cumplieron los requisitos señalados por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia respecto a la presentación de los hechos jurídicamente relevantes. Sin embargo, el pasado 19 de agosto de este año la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá le dio la razón a la defensa de Velezmoro y confirmó la nulidad de la actuación.
De víctima a denunciada
La exdirectora de la Unidad de Extinción de Dominio de la Fiscalía pasó de víctima a supuesta victimaria debido a que Alejandro Velezmoro interpuso una denuncia en su contra por la presunta comisión de los delitos de tráfico de influencias, falsa denuncia, fraude procesal y hurto agravado.