Seidy La Niña es una cubana que ama su tierra con todo su corazón. Vive en Miami, Estados Unidos, y todos los días recuerda aquellos momentos vividos en aquella isla que le permitió nacer, respirar y descubrir el amor por la música, la cual hoy en día la posiciona como una de las artistas con gran proyección.
En las últimas semanas ha vivido con dolor el estallido social en Cuba; dolor por sus compatriotas que reclaman la libertad negada por décadas y arrebatada por el régimen que impuso Fidel Castro, permeando en lo más profundo de su tierra.
KienyKe.com conversó con la artista sobre la actual situación de la isla y su nuevo EP, que contiene canciones en la que muestra toda la esencia cubana.
Cuba
Seidy Carrera, conocida como 'Seidy La Niña', es una cantante, bailarina y actriz. Desde pequeña en su Cuba natal, recibió formación de danza y más tarde llegó a vivir en Miami.
Le hubiera gustado vivir más tiempo en su patria, pero ella y su familia reclamaban libertad y oportunidades, esas mismas que ahora clama para sus compatriotas.
“En los últimos días he sentido muchas emociones encontradas, la situación en Cuba es crítica y no encuentro otra forma de poder alzar mi voz, pienso que todos podemos aportar hacia un país que grita libertad, un país el cual están acabando con los derechos humanos y cuyo gobierno está oprimiendo a su gente”, comentó.
Seidy es muy activa en redes sociales. En ellas muestra el sufrimiento de su pueblo, denunciando los abusos del régimen, opresión, falta de oportunidades, escasez de medicamentos, alimentos y reclamando condiciones dignas para los cubanos.
A través de diversos canales, expresa su inconformismo y, al mismo tiempo, la impotencia de ver a sus compatriotas pasando momentos difíciles. Sus canciones reflejan sentir cubano y su alma también. Con creatividad envía mensajes al régimen pintando su cuerpo, uñas y prendas luciendo la bandera cubana.
“Como artista y cubana, pienso que debemos levantar la voz y hablar de lo que está sucediendo en nuestro país, muchos artistas no lo hacen y que muchos de ellos que están dentro de la isla no lo están haciendo, me hace sentir avergonzada y me hace sentir que no le importa su gente, además porque creo que un artista que no defiende a su gente y no defiende los derechos humanos, no merece respeto”, sentenció.
Hace un poco más de un año Seidy visitó su tierra, sin duda, sintiendo emociones encontradas al pisar ese suelo cubano que ama con devoción. Por un lado, la alegría de respirar ese aire mágico y bohemio de La Habana, y por otro, la desazón de aquel lugar sin libertad.
A pesar de estar viviendo muchos años en Estados Unidos, no olvida su país, siente conexiones muy fuertes que se evidencian como si nunca hubiera salido de allí, y cree firmemente que si los cubanos tuvieran las libertades y oportunidades que ella encontró en Norteamérica, no habría necesidad de dejarla y sería una gran nación.