Hace menos de una semana, indígenas de la etnia Nukak que estaban en la finca Agua Bonita, a 20 minutos del casco urbano de San José del Guaviare (Colombia), decidieron regresar hacia lo profundo de la selva de donde salieron huyendo de la violencia en 2005, esta vez, para escapar de un enemigo microscópico y silencioso, el coronavirus.
No es la primera vez que los Nukak huyen de una pandemia. Mientras hace 30 años vivían como un pueblo no contactado, en 1988 cerca de 40 de sus pobladores decidieron acercarse al corregimiento de Calamar, departamento del Guaviare, para recibir atención médica porque una epidemia de gripa los estaba matando. Según detallan varias investigaciones de la Universidad Nacional, a principios de los años 90 los Nukak decían que los ‘kawene’, los blancos, les habían enviado la gripa para castigarlos por haberse robado a un niño blanco.
Hoy, los ‘kawene’ vuelven a propagar otra enfermedad y por eso, al igual que los Nukak, pueblos indígenas en Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil y Perú se están aislando voluntariamente para frenar la propagación de la pandemia del COVID-19.
Hasta el momento no hay estudios que comprueben que los indígenas son más propensos a este nuevo tipo de coronavirus, pero en el Amazonas hay por lo menos 76 pueblos que viven en aislamiento y el sistema inmune de sus habitantes es mucho más vulnerable a las enfermedades.
En medio de la contingencia, Jose Gregorio Díaz Mirabal, coordinador general de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), que trabaja con comunidades en nueve países, recomendó “un estricto control de entrada y salida de los territorios indígenas en especial a las personas que no pertenecen a estas comunidades” e hizo un llamado de emergencia a los gobiernos nacionales para poner especial atención a los pueblos indígenas “en zona de frontera, sitios poblados o de difícil acceso”.
Según la Red Eclesial Panamazónica (Repam), en esta región hay hasta el momento 221 casos de coronavirus, pero ninguno en resguardos indígenas.
Colombia
Este miércoles se conoció que dos mujeres indígenas mayores de 60 años, pertenecientes a la comunidad Yukpa en la frontera entre Colombia y Venezuela, tienen coronavirus. La Organización Nacional de Indígena de Colombia (ONIC) pidió ayuda al Ministerio de Salud y la Acnur para que atiendan a esta población, ya que cerca de 200 personas estarían en riesgo de contraer la enfermedad.
Asimismo, para prevenir el contagio en otros resguardos, desde el pasado 16 de marzo el gobierno nacional selló la entrada y los servicios ecoturísticos en cerca de 24 áreas protegidas del país.
El Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) en el occidente del país, así como la Organización Nacional del Pueblo Arhuaco adscrito a la Confederación Indígena Tayrona (CIT) en la Costa Caribe, también decidieron prohibir la entrada de ciudadanos que no pertenezcan a sus resguardos y la Guardia Indígena se está encargando de hacer el control de ingreso a los sitios sagrados.
El Cric también restringió el ingreso de alimentos importados y pidieron a las comunidades autoabastecerse, implementar trueques e intercambios evitando las multitudes, y fomentando las huertas familiares.
En la Sierra Nevada de Santa Marta, al norte del país, los arhuacos también activaron puntos de ingreso a los resguardos indígenas, con la colaboración de la Fuerza Pública. Las labores de vigilancia también se complementan con pagamentos de los indígenas a sitios sagrados para proteger sus comunidades.
Perú
El miércoles 18 de marzo, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) confirmó que un líder amazónico dio positivo al coronavirus después de regresar de un viaje de Holanda.
Se trata de Aurelio Chino, presidente de la Federación Indígena Quechua del Pastaza, que se encontraba en Europa denunciando un yacimiento petrolero en su comunidad, y que en este momento permanece en un hospital en la ciudad de Tarapoto, en la selva norte del país.
Este fue el primer caso conocido de coronavirus en un indígena de la región. Si tenemos en cuenta que Perú tiene 55 pueblos indígenas y que 51 se encuentran en la región amazónica, las medidas de prevención del contagio y aislamiento no son una exageración.