Minuto 88. El gol de Pierre Littbarski sepultó las esperanzas de la Selección Colombia de clasificar a la siguiente ronda del Mundial Italia 90. El país entero lloró; cuatro minutos más tarde, cuando faltaban segundos para que se escuchara el pitazo final, después de una recuperación de balón que inició Leonel Álvarez, en la que intervino 'el bendito' Fajardo y 'el pibe' Valderrama, él logró definir entre las piernas del portero alemán Bodo Illgner. Freddy Rincón marcó el gol más importante de su carrera.
Gracias a ese gol y a muchos más que consiguió con su potente derecha, Colombia pasó del llanto a la alegría. Ese momento siempre estará en su memoria y en la de todos los colombianos que vivieron o no aquella hazaña. Aquel relato de los hechos ocurridos el 9 de junio de 1990 en el estadio Renato Dall Ara de Bologna, han trascendido de generación en generación.
A sus 51 años Freddy Eusebio Rincón disfruta de lo que cosechó a lo largo de su carrera profesional. Ídolo en dos equipos importantes del fútbol colombiano como lo son Independiente Santa Fe, en el que inició su carrera profesional y América de Cali, club en el que se bañó de gloria y conquistó dos títulos de liga y una destacada participación en Copa Libertadores que le permitieron dar ese salto al balompié internacional y convertirse en el primer colombiano en vestir la camiseta del Real Madrid, uno de los clubes más importantes del mundo.
En la cancha se caracterizó por ser un jugador hábil, potente y con un estado físico envidiable. Fuera del terreno de juego es sonriente, amable, piensa muy bien lo qué va a decir y la forma en lo que lo dirá, sabe que cualquier palabra que pronuncie se puede transformar en noticia.
Mientras camina no duda en atender a todo aquel que se acerque a pedir una foto o autógrafo, es algo que agradece porque siente que es el reconocimiento a más de 40 años dedicados al fútbol en diferentes facetas.
"Yo aún juego fútbol, hago gimnasio, no soy ese atleta que fui en su momento, pero me mantengo. Soy un hombre que se considera vencedor y eso es algo que no voy a perder nunca", confiesa con orgullo a KienyKe.com.
La palabra que más lo representa es luchar. No fue fácil salir tan joven del calor y el mar de Buenaventura, al frío de Bogotá donde venía a probar suerte en Independiente Santa Fe. En principio no fue sencillo, pero sabía que era una oportunidad única que no podía desaprovechar y bajo las ordenes de Jorge Luis Pinto se encargó de demostrar todo su potencial y en su primer partido marcó dos goles contra el Junior de Barranquilla.
Posteriormente, pasó al América de Cali, equipo que en ese entonces dominaba el fútbol colombiano. La transferencia no fue bien recibida por muchos hinchas por lo que significaba Freddy como jugador para los 'cardenales', sin embargo, la tentación de estar cerca a su tierra y pelear títulos fue mucho más fuerte.