Por: Daniel Guerrero Aldana.
El COVID-19 encendió las alarmas de la salud mundial tras su aparición en la ciudad de Wuhan y a su paso ha dejado más de 240 mil infectados hasta el día de hoy, con un saldo de 9.885 víctimas mortales.
Las medidas de prevención y tratamiento del coronavirus han dejado en muchos lugares un desabastecimiento en productos como jabón, gel antibacterial, papel higiénico y tapabocas; debido en algunas ocasiones al acaparamiento de quienes se niegan a pensar en el bien común.
Sin embargo, la pandemia también ha dejado al descubierto en estos tiempos de crisis que a la sociedad no solo la conforman individuos egoístas, sino que hay quienes dejan surgir su sentimiento de solidaridad.
Es el caso de Mariles Herrera y Nidia Gerena, dos mujeres colombianas que, sin conocerse, las une el deseo de ayudar al prójimo y de trabajar sin descanso por quien más lo necesita en medio de la emergencia.
Ambas mujeres, cada una en su región, decidieron darse a la labor de fabricar tapabocas para donar a aquellos que más los necesitan y así aportar a la lucha contra el coronavirus.
Mariles, en Cartagena
La señora Mariles Herrera es una diseñadora de modas que dejó de lado su profesión y ahora se dedica a su negocio de repostería llamado How Sweet, aprovechando también sus habilidades manuales para crear productos de gran calidad y muy vistosos, además.
Pero en vista de que las actividades normales tuvieron que verse suspendidas, los eventos sociales y reuniones familiares pospuestas, Mariles decidió usar su tiempo libre para desempeñar otra actividad que, según ella, le llena el corazón: ayudar al prójimo.
"Yo dije: 'bueno diosito -porque yo hablo mucho con él-, tengo que despejar mi cabeza y ocuparme en algo productivo y que pueda ayudar a la gente. Pongo en tus manos a mi familia y al mundo entero pero a cambio yo te ofrezco una causa'. Y entonces me puse a hacer tapabocas para donar", expresó Mariles en entrevista a KienyKe.com.
Así entonces, esta cartagenera ha llegado a fabricar en compañía de su esposo y su hijo 350 tapabocas que fueron donados a habitantes de calle y fundaciones de personas con cáncer.
“Vamos a cuidar a todo el que esté en la calle para que esto no siga”: Mariles Herrera
Actualmente, la familia Guzmán Herrera trabaja sin descanso desde la mañana y hasta la noche para fabricar otras 500 máscaras protectoras, de las cuales Mariles dice ser consciente que, aunque no cuentan con todas las normas de seguridad y ha sido criticada por eso, seguramente serán aprovechadas y de gran beneficio para alguien.
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“Yo sé que los tapabocas que estoy haciendo no son 100 % garantizados, ni están registrados en las debidas instituciones, de eso soy consciente. Pero hay mamás que no pueden entrar a las consultas de sus niños con cáncer porque no tienen tapabocas, y en eso fue que yo me puse a pensar también”, agregó la señora Mariles, enfatizando que igualmente toma todas varias medidas de higiene para fabricar los elementos.