Lola Carola es una diseñadora oriunda de la ciudad de Medellín y su talento le ha permitido traspasar fronteras. Su empresa se dedica a crear vestidos de baño a mano, hechos por mujeres cabeza de familia, mayores de 50 años y víctimas del conflicto armado en el país.
La colombiana llegó al estado de California, Estados Unidos, desde que era muy pequeña, por una decisión que tomó su madre, y fue allí en donde descubrió su verdadera vocación. Años después, inició sus estudios universitarios en diseño de modas en San Francisco, lugar que se convirtió en su casa fuera de casa.
Lola confesó que detrás de su gusto por la moda está su madre, quien toda su vida se desempeñó como contadora en empresas de la industria textil, así como fue ella quien la impulsó a creer en los sueños y a trabajar por ellos, razón por la cual decidió mudarse a la ciudad del sol. Allí Carola buscó su fuente de inspiración y esta fue su país de origen: Colombia. Tomó la decisión de convertirse en embajadora de su tierra y mostrar la cara amable de este territorio, la misma que es desconocida por algunos extranjeros que piensan que Colombia únicamente significa narcotráfico y conflicto.
Sus colecciones tienen un enfoque hacia la flora y la fauna de la que goza el país, en regiones como el Amazonas. Sus primeros lanzamientos, aunque pequeños, tuvieron una gran acogida y esto ocurrió por la diversidad de colores que implementó la diseñadora cuando pensaba en la creación de cada pieza. “Yo dije: yo tengo que ayudar a cambiar esa historia triste y poner una cara más amable, más emocionante y unir mis dos pasiones: de donde soy yo y la moda”, expresó.
Además de este aporte, la paisa que triunfa en Miami quiso apoyar a las colombianas y por esto eligió en su grupo de trabajo a mujeres cabeza de hogar, mayores de 50 años, y que además fuesen víctimas del conflicto armado.
“Yo me siento una embajadora del país, parte de mostrar la cultura y la belleza de la gente también es mostrar quién los hace. Estas personas no se sienten victimas, al contrario se ven como sobrevivientes, les gusta mucho que les den la oportunidad de hacer lo que saben hacer, hacer lo que aman hacer. Entonces quise darles a ellos una plataforma para que muestren las cosas buenas. No una historia triste, sino una historia totalmente diferente en la que los tenemos. También son hechos por mujeres madres de familia y mayores de 50 años”, contó a Kienyke.com Lola Carola.