Néstor Gabriel Lorenzo o el profe Lorenzo, sobrenombre que le puso con cariño la hinchada colombiana, está quedando en la historia como uno de los mejores técnicos de la Selección Colombia, teniendo como carta de presentación los 28 partidos invictos de la ‘Sele’ y la llegada a la final de una Copa América luego de 23 años sin tocar esta instancia.
Irónicamente durante esta final el corazón de Lorenzo está partido entre su Argentina natal y sus ganas de llevarse el triunfo con una Selección Colombia, que ha mostrado los mejores resultados en su historia reciente. Un hombre que ha creído profundamente, no solo en el país, sino en cada uno de los chicos que conforman este equipo.
Muestra de ello es el cuento de cómo decidió, enfrentándose a la prensa deportiva y los críticos, convocar una vez más a un opacado James Rodríguez que ha dado una muestra de fútbol de élite, calidez y amor por la camiseta en esta Copa América. Un hombre que fue capaz de viajar hasta Qatar para devolverle al capitán su proyección de 10, regresando al mundo al crack que deslumbró a todos en Brasil 2014.
Dice la historia que, estando James en el Al Rayyan, Néstor Lorenzo tomó un vuelo hacia el medio oriente para sentarse con James y decirle que estaba dispuesto a darle el lugar que él se merecía en su querida Selección, siempre y cuando él también se diera su lugar en el fútbol. De ahí justamente, dicen los rumores deportivos, que James hubiera renunciado al fútbol qatarí para llegar al Sao Paulo de Brasil.
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Un crack que sabía que sin un articulador confiado, pasional y con sed de victoria, no iba a construir la plantilla que requería para sacar adelante una buena carrera en la Selección. Lo demás es parte de una historia que sigue escribiéndose.
Nestor Lorenzo como jugador
El “profe” nació en Buenos Aires, Argentina, el 26 de febrero de 1966, específicamente en la provincia de Villa Celina. Estuvo desde pequeño vinculado al fútbol, destacándose como un excelente defensor y generando mucha conversación por su forma de juego. Profesionalmente se desempeñó como marcador central.
En su momento llegó a debutar con distintos clubes. Empezó en su tierra con Argentinos Juniors (del 89 al 90), pasó al fútbol italiano en los 90s con en el S.C. Bari, al fútbol inglés con el Swindon Town en el 92, volvió a Argentina con el San Lorenzo entre el 94 y el 95, luego aterrizó en el Ferro entre el 96 y 97, llegó al Boca Juniors en 1997 y finalmente cerró en el Banfield en 1998.
Su primer debut se registró en agosto de 1996 y se retiró como jugador el 16 de mayo de 1997. No sin antes convertirse, paralelamente a su carrera en clubes, en una figura dentro de la Selección Argentina con la que llegó a quedar como subcampeón del mundo en el mundial de 1990, siendo derrotados por Alemania en un recordado partido.
Fue compañero de grandes figuras de la historia del fútbol como el propio Diego Armando Maradona y es amigo personal de Francisco Maturana, entre otras tantas estrellas del fútbol de oro de aquella época.
En cuanto a la vida personal, se sabe que Néstor Lorenzo es un hombre profundamente espiritual y devoto de la Vírgen María. Además es muy familiar, algo que pudo verse con el sorpresivo mensaje de su madre Luisa, de 87 años, quien desde su lugar de nacimiento le envió un sentido mensaje de apoyo.
“Todos están pidiendo por Colombia. Porque Colombia se lo merece también, los jugadores son divinos (...) Son lo más hermoso que hay ”, le contó la mujer al diario Olé.
Sumado a ello, la señora Luisa relató cómo apoyó los sueños de su hijo Néstor desde muy pequeño, sentándose en las bancas del polideportivo de su barrio para alentarlo en sus partidos, que jugaba unas tres veces por semana. Hoy se sigue sintiendo el orgullo cuando habla del trabajo de su hijo y cuenta que la llama cada vez que termina un partido.