En la historia de Colombia quedará escrito cómo un día de 1994 un grupo de hombres decidió entrar al Banco de la República de Valledupar y robar 24 mil millones de pesos, que para ese entonces era una fortuna que todos soñaban poseer.
Es considerado el robo del siglo precisamente por la cantidad de dinero que lograron llevarse pero también por el plan perfecto que ejecutaron estos ladrones y que les llevo meses de preparación.
Tal como hace más de 20 años el robo sorprendió al mundo, es una de las historias que siguen generando curiosidad entre la gente, una oportunidad que encontró Netflix para llevar a las pantallas de streaming 'El Robo del Siglo' que se estrenará como serie el próximo 14 de agosto.
El robo de 1994
La inteligencia de meses atrás habían establecido el día perfecto para efectuar el atraco, un fin de semana con festivo en la caliente Valledupar.
El sábado 15 de octubre de 1994, antes de que los primeros rayos del sol salieran, comenzó el robo. En un camión Dodge 600, color rojo, carrocería de madera y con carpa llegaron los asaltantes y meticulosamente se estacionaron justo a las afueras del banco, exactamente en la esquina de la Calle 16 y la Carrera 9.
La excusa que darían a quienes se encargaban de la seguridad, era que iban a reparar los aires acondicionados del edificio bancario.
Todo estaba calculado para el éxito del robo, un número de los ladrones ingresaba al sótano del edificio mientras que otros dos se instalaron en las habitaciones 202 y 306 del Hotel Sicarare, el único lugar de la zona que tenía vista hacia el banco y podían coordinar lo que iría pasando en las horas posteriores.
En las cámaras de seguridad del banco quedó registrado el ingreso del camión que llevaba 14 de los asaltantes escondidos, que de hecho se varó al intentar ingresar al sótano, contando con la suerte de que unos transeúntes ayudarían a empujarlo e ingresarlo para efectuar el robo.
Una vez dentro el plan era desarmara los guardias de seguridad, a Vinael Ramírez, Pedro Arias y Mario de la Hoz, quienes fueron amenazados y amarrados.
En una hora los asaltantes desactivaron las alarmas y además les sobró tiempo para instalar equipos de soldara. Con ellos llevaban, 23 botellas de oxígeno (17 de 60 libras y 6 de 40), una botella de acetileno, más de 35 metros de cable trifásico, dos compresores de aire, un extractor de aire, un mazo, un par de guantes quirúrgicos, un barretón, destornilladores, pinzas, llaves de tubo, alicates y forros plásticos negros según detallaron los medios de comunicación tiempo después.