La noche de las velitas es la 'víspera' de la fiesta de la Inmaculada Concepción, que se celebra en todo el mundo católico el 8 de diciembre, pero en Colombia desde la noche anterior en la mayoría de casas y establecimientos se ve una particular tradición que quizá es única en Latinoamérica y posiblemente en el mundo.
Todas las personas salen a a cada una de sus casas a encender una velita, compartir con el vecino y al ritmo de la tradicional música tropical o 'decembrina” se marca el inicio de la navidad.
Pero también hay quienes, omitiendo los orígenes católicos, celebran la noche del 7 de diciembre por pura tradición familiar. Por eso cuando el sol se esconde y va cayendo la tarde, las familias colombianas van saliendo a las puertas de sus casas para compartir también con los vecinos. Todo esto a la luz de las velas, las luces navideñas e incluso acompañados de música y comida.
Escuche el origen del Día de las Velitas:
Sin embargo, las tradiciones han cambiado por la pandemia, pues los festejos y aglomeraciones a las que se acostumbraba son diferentes. Por eso, hay que recordar que el Covid-19 sigue acechando, pero no hay que dejar de encender la luz de paz, reconciliación y esperanza en una sociedad tan azotada por el flagelo de la guerra y la violencia.
Esta fiesta tiene sus inicios en 1854 cuando el papa Pio IX con la bula “Ineffabilis Deus” en la que se afirma que la Virgen MarÍa fue concebida sin pecado original. Según la historia se dice que, cuando el papa en la plaza de San Pedro, anunciaba este dogma, todas las personas tenían una velita. Imagen que el mismo papa resaltó y al mirar el espectáculo luminoso decía que la Virgen esa noche, iba a visitar cada uno de los hogares de las personas presentes y de aquellas que estuviesen unidas por la oración a la luz de una velita.