A Donald Trump se le cierra cada vez más el camino legal con el que buscaba impedir que el demócrata Joe Biden se posesione como nuevo presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero. Las demandas por supuesto fraude interpuestas por los abogados del presidente no prosperan, bien sea porque los jueces no las han admitido o porque los propios juristas las han tenido que retirar como las de los estados de Georgia, Michigan, Wisconsin y Pennsylvania.
La posición de los jueces que no han admitido la mayoría de las demandas se fundamentan en que los abogados no han entregado pruebas que demuestren el supuesto fraude en las elecciones del 3 de noviembre pasado, que alega el partido republicano con Trump a la cabeza.
El último revés lo sufrió el pasado viernes 27 de noviembre con la decisión de una corte federal de apelaciones que rechazó una solicitud de la campaña del presidente de Estados Unidos,para impedir que el mandatario electo Joe Biden sea declarado ganador del estado de Pensilvania, lo que representa otro revés significativo para el intento de Trump de anular los resultados de los comicios.
"Las elecciones libres y justas son el elemento vital de nuestra democracia. Las acusaciones de que son injustas son graves. Pero calificar una elección como injusta no significa que lo sea. Los cargos requieren acusaciones específicas y luego pruebas. No tenemos ninguna de las dos aquí", dijo Stephanos Bibas en nombre de los tres jueces que tomaron la decisión.
Puerto seguro para Biden
El 8 de diciembre o día de “puerto seguro” es la fecha clave, porque para ese día las reclamaciones deberán haber sido presentadas y resueltas. A partir de ahí el ganador de las elecciones es el que los votantes eligieron y ya no habrá ninguna posibilidad de que se presenten cambios.
A la fecha la campaña de Trump ha logrado solo dos victorias en los tribunales. El primero en darle la razón a los republicanos fue el del tribunal de Pennsylvania que ordenó que representantes del Partido Republicano estén presentes en el escrutinio para seguir el conteo de votos por correo en el estado.
Por su parte otro juez del mismo estado ordenó a los condados no tomar en cuenta las papeletas por correo o en ausencia de votantes que no presentaron una identificación válida en los seis días posteriores a los comicios.
Estas dos victorias de Trump en los tribunales tienen que ver más con aspectos de procedimiento electoral y afectarían solo a un bajo número de papeletas. El malestar de los jueces frente a las acciones interpuestas por los abogados de la campaña republicana es evidente y señalan que no hay rigurosidad puesto que no han presentado pruebas que demuestren el supuesto fraude.
Camino sinuoso
La estrategia de Donald Trump para quedarse en el poder, se ha concebido como un complicado y sinuoso recorrido que incluye los siguientes pasos:
- Bloqueo del proceso de certificación de votos en varios estados, interponiendo demandas o alentando a funcionarios republicanos a objetar resultados
- Convencer a los congresistas republicanos que en los estados donde Biden ganó de manera ajustada descarten por corruptos los resultados del voto popular y lo califiquen de fraude generalizado.
- Si se logra esta acción, el próximo 14 de diciembre la legislatura en esos estados, podría otorgar a Trump los votos del Colegio Electoral que fueron a favor de Biden. Los estados seleccionados son Wisconsin, Michigan y Pensilvania,
- Se busca que Trump pase de sus 232 votos electorales para llegar a la marca ganadora de los 270 votos y forzar a que Biden baje de los 306 votos electorales a 269, lo que implicaría un empate entre los dos candidatos y sería entonces la Cámara de Representantes la que definiría quien es el ganador.