Seguramente cualquier usuario en redes se cruzó alguna vez con Alejo Lopera, un innovador profesor de inglés que se ha ganado el cariño de miles de personas alrededor del mundo por su gran capacidad pedagógica para hacer del inglés un idioma fácil de aprender.
Tal vez este reconocido youtuber nunca imaginó convertirse en un referente del idioma en Latinoamérica, estudió Comunicación Social y al salir de la universidad trabajó como locutor en una estación de radio en la ciudad de Medellín.
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Su principal motivación para aprender inglés nació del miedo y la vergüenza que le generaba presentar algunas canciones de artistas anglosajones sin una pronunciación adecuada al oído de los radioescuchas. Desde ese instante comenzó a estudiar y se enamoró completamente del idioma, tanto así que se llegó a ser uno de los mejores alumnos y hasta se convirtió más adelante en jefe de la institución.
Además, reconoce que su dificultad más grande para adquirir el nuevo idioma fue intentar traducir literalmente algunas frases en español que no tienen traducción.
“Hay cosas que no se pueden traducir literalmente porque no tienen sentido de un idioma a otro, eso tal vez fue lo que más dificultad me dio, cambiar ese chip”.
Dejar todo por el inglés
“Fue en el 2014 que yo renuncie a todo porque me casé en y dije: yo quiero disfrutar tiempo con mi esposa; quiero ser papá; quiero estar en mi casa; quiero trabajar desde mi casa, y lo primero que se me ocurrió fue crear un canal de Youtube”, relata.
Gracias a esa arriesgada decisión es hoy por hoy uno de los youtubers más importantes del país, con gran alcance a nivel internacional.
“Mucha gente empezó a seguirme y se volvió como una bola de nieve, al punto que después de un año me llegó el primer cheque de YouTube. A partir de eso decidí quedarme en casa y seguir subiendo contenido en esta plataforma y en otras redes también”, agrega.
Se considera un disruptivo, su propósito más importante es no repetir las típicas prácticas pedagógicas de los profesores de idiomas tradicionales que basan sus enseñanzas en memoria y teoría. Él canta, baila, se disfraza, habla consigo mismo, sus clases son cortas y entretenidas, el público no escatima en ver un video tras otro durante horas.
Llegó a ser tan disruptivo que sus clases no solo estaban destinadas a un grupo de estudiantes en un recinto sino en casi medio planeta. Ese fue siempre su sueño, tener un gran público y siempre supo que en Youtube lo encontraría.