Hay fechas y episodios de la vida que perduran para siempre y que quedan tatuadas en la memoria de las personas de una manera inexplicable.
En este caso, para el hincha de Independiente Santa Fe es este 15 de julio uno de los días más felices de sus vidas, casi como si se tratara de la fecha de cumpleaños, ya que no se olvida con facilidad y se celebra, quizás, con la misma emotividad.
- Lea también: ¡Confirmado! Así son las fechas para el Mundial de Catar 2022
- Además: Juan Fernando Quintero es embajador del mate en Colombia
Hace ocho años, el conjunto 'cardenal' acabó con una sequía de 36 años, 6 meses y 24 días sin ganar una liga local. De la mano del técnico Wilson Gutiérrez, 'El Campín' volvió a vestirse de rojo y blanco para celebrar una de las hazañas más recordadas del fútbol profesional colombiano.
En diálogo con KienyKe.com, Luis Carlos Arias, exjugador de Santa Fe y protagonista de aquel título en 2012, contó detalles de lo que vivió y sintió en esos momentos en que su nombre y el de sus compañeros estaban ad portas de quedar en la historia de la institución capitalina.
Para el mediocampista antioqueño, la semana del 11 al 15 de julio de 2012 fue "la más larga de la vida". En ese momento el equipo estaba disputando las dos finales ante Deportivo Pasto, la primera de visitante y la segunda de local.
Más allá de los partidos, cada episodio fuera del campo quedó retratado en el documental 'Siete días para la gloria', un producto audiovisual que recopila la forma en como jugadores y cuerpo técnico asumieron la final antes, durante y después de la séptima estrella.
En aquella ocasión, para Luis Carlos fue raro percibir tanto nerviosismo al interior del equipo. "Yo los veía muy amarrados y a mí no me había tocado nada de eso", señaló a este medio. "Yo me decía '¿será que nunca han jugado una final o qué?'".
Pero en seguida se dio cuenta que no se trataba de un título cualquiera, que la séptima estrella tenía algo especial. "Había una presión grande por todo lo que había pasado años atrás".
'Colitas', como es conocido en el ámbito deportivo, confesó que durante esa semana el equipo nunca siguió, observó o escuchó noticia alguna. Según dijo, sabían que eso iba a afectar la cabeza de cada uno y a distraer de su objetivo: quedar campeones.