Con goles de Kounde y Rakitic, el Sevilla se llevó la victoria en la primera semifinal de la Copa del Rey. En un inicio la posesión era, como de costumbre, del Barcelona, mientras que el Sevilla, con una línea defensiva un poco adelantada, trataba de generar ocasiones una vez robara la pelota.
La primera opción clara la tuvo Lionel Messi, quien quedó uno contra uno con Bono, pero no pudo lograr convertir gracias a los reflejos del portero marroquí.
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El Sevilla seguía buscando irse arriba con constantes desmarque de su delantero En-Nesyri, pero le faltaba el último toque. A los 25, el defensor Jules Kounde hacía una jugada maradoniana, colándose en el área culé después de hacerle un caño a Umtiti, y definiendo de zurda para poner al conjunto de Lopetegui 1 a 0 por encima.
Al Barcelona le empezaba a costar el partido. Le faltaba profundidad, circulación y agresividad. Mientras tanto, el Sevilla se sentía cada vez más cómodo, sin recibir amenazas en su área y provocándole peligro a Ter Stegen y compañía.
Con un Lionel Messi desaparecido y un Barcelona difuminado terminabas los primeros 45 minutos de juego.
Una vez iniciada la segunda mitad, los culés no mejoraban. Las imprecisiones en los pases y en las decisiones eran frecuentes. No lograba arribar con éxito al arco de Bono, ni tampoco sembrarle terror desde fuera del área.