Según cálculos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia, “el 83.5% del total de los alimentos que consumen los colombianos lo producen las manos de los agricultores del país”.
Además, según Camila Aguilar Londoño directora de la fundación Alpina: “Colombia es el país de la región andina con mayor población rural ya que un 23% de sus habitantes vive en el campo. Sin embargo, es preocupante que el 32% de ellos se encuentre en condición de pobreza”.
Es por eso que la Fundación Alpina, desde el 2008 se identifica como un laboratorio social para la inclusión y productividad rural y sostenible en Colombia. Esta organización sin ánimo de lucro busca mejorar el bienestar de los campesinos y de los pequeños productores mediante procesos individuales personalizados. Actualmente están ejecutando cinco proyectos, cuatro son en el departamento del Cauca y uno en La Guajira.
La directora de la fundación mencionó que en “el último censo rural se demostró que solo el 6 % de los productores se encuentran asociados y sólo el 24 % ha recibido asistencia técnica”.
Además, mencionó que el 80% de los alimentos son producidos por agricultores y por ende la necesidad de generar proyectos que fortalezcan de manera social y económica el sector agrario.
- Le puede interesar: WhatsApp capacita gratis a emprendedores colombianos
Por otro lado, Camila aseguró que “cuando uno va y habla con los campesinos, obviamente sin hacer una encuesta amplia, se da cuenta que esa asistencia técnica muchas veces es la aparición de un programa que se entrega algo y se va".
Vale la pena resaltar que de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) :“La incidencia de la pobreza monetaria en el sector rural pasó de 47,5% en 2019 a 42,9% en 2020, la cifra más baja en los últimos nueve años”.
Sin embargo, la Fundación Alpina de acuerdo con el informe de gestión 2020 explicó que busca lograr un desarrollo económico para los pequeños productores con diferentes estrategias especializadas conforme a las necesidades específicas del campesino, por ejemplo, mencionó que diferentes familias, organizaciones y comunidades no están trabajando para desarrollar sistemas agroalimentarios sostenibles.
Es aquí como la Fundación Alpina llega a fortalecer las capacidades de las familias rurales con iniciativas acompañadas de expertos en el tema que aconsejan y acompañan en el proceso de restaurar los esquemas para mejorar los ingresos y calidad de vida del campesinado.
Además, entre los retos puntuales del proyecto está abarcar el conocimiento previo, generar ideas y proyectos para desarrollar mejor la iniciativa y finalmente que este aprendizaje adquirido sea compartido con las familias, organizaciones y las comunidades rurales.
También una de las metas es que la información se replique y llegue a los diferentes entes estatales como la Secretaría de Agricultura o Ministerio de Agricultura, entre otros actores cooperantes, con el fin de abrir un diálogo y generar políticas públicas con ayuda de la demostración de los resultados del desarrollo rural en Colombia.