Desde la Copa América de 1933, el certamen sudamericano ha recibido la participación de diferentes conjuntos pertenecientes a confederaciones fuera de la Conmebol. A pesar de que, en su mayoría, los equipos invitados han sido de la Concacaf, en el 2011 se intentó contar con uno de los mejores equipos del momento: la Selección de España.
La idea de la Conmebol era ambiciosa, pues tan sólo un año atrás, la misma España se había coronado como campeona del Mundial de Sudáfrica en el 2010. Ésta era una selección plagada de estrellas con nombres propios como el de Sergio Ramos, Andrés Iniesta, Xavi Hernández, David Villa o Carles Puyol.
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Con la iniciativa en mente, la Confederación Sudamericana le presentó la solicitud a la RFEF (Real Federación Española de Fútbol), con el objetivo de reunir a las más importantes figuras en una Copa América que habría sido la primera en tener como invitado a un equipo de la UEFA.
Más allá de las buenas intenciones de la Conmebol, la RFEF rechazó la petición "por motivos de calendario", lo cual acabó con las esperanzas de varios aficionados latinoamericanos de ver a sus selecciones enfrentando a la vigente campeona del mundo.
“La junta directiva de la RFEF ha agradecido la invitación que, días atrás, le hizo el presidente de la CONMEBOL, Nicolás Leoz, para participar en la Copa América, pero ha declinado la misma, por problemas de calendario", manifestó la Federación Española en un comunicado oficial.