La Copa América 2001 fue un campeonato que será recordado siempre por el pueblo nacional por haber sido el único título oficial de la Selección Colombia en esta competición. Sin embargo, algunos aficionados podrían haber olvidado una situación ocurrida en la final del torneo que involucró a varios paracaidistas.
El conjunto de la ‘tricolor’ había logrado sortear todas las fases demostrando un juego vistoso y eficiente, pues consiguió llegar a la gran final habiendo ganado cada uno de los compromisos y sin encajar ningún tanto.
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La localía le estaba sentando de la mejor manera al conjunto colombiano, a pesar de que la celebración de esta Copa América había sido puesta en duda en la previa del evento. Por su parte, una de las selecciones invitadas estaba haciendo lo propio, imponiéndose ante Chile y Uruguay en instancias definitivas.
Se trataba de la escuadra de México, la cual pudo hacerse un espacio en la final del campeonato sudamericano, donde se vería las caras con el conjunto local. Todo estaba listo para que el 29 de julio del 2001, sobre las 4:30 p.m., el juez central Ubaldo Aquino indicara el comienzo del juego en el Estadio Nemesio Camacho ‘El Campín’.
Los protocolos previos al pitazo inicial estuvieron caracterizados por la salida al campo de la Selección Colombia con una camiseta blanca. El mensaje impreso en esta remera fue “Un solo equipo por la libertad de todos”, mientras que los cerca de 45.000 espectadores se disponían a entonar el himno nacional.