Kylian Mbappé sueña desde siempre con jugar en el Real Madrid y la posibilidad de que llegue este verano al club blanco un día toma un rumbo y al siguiente otro, en medio de informaciones confusas y contradictorias, a las que se agarran los seguidores del PSG y del club español.
Cuando tenía 14 años, Mbappé y su familia visitaron Madrid. El niño recorrió las instalaciones del club, conoció a Cristiano Ronaldo, que siempre fue su gran ídolo, y se hizo fotos con varios de los jugadores de la plantilla. Su amor por el equipo español no nació ahí, pero en ese momento se dio cuenta de que alguna vez tendría que jugar en el Santiago Bernabéu.
Hace tres años, cuando dejó el AS Mónaco, pudo recalar en la capital española, pero tenía apenas 18 años y como el Madrid no le pudo asegurar un puesto de titular, algo que muy pocos entrenadores hacen, se fue al PSG, con el cual se negó a renovar contrato una y otra vez, algo que desde la Casa Blanca, como llaman al Real Madrid, se interpreta como una clara declaración de amor.
La llegada de Lionel Messi al PSG, la gran bomba del verano en el fútbol mundial, es interpretada de una forma u otra, según el bando desde donde se mire. Para unos, hará que Mbappé se quede en París para intentar ganar la Champions con el argentino, pero otros creen que llegó el momento de la salida definitiva.