Hace 22 años, Juan Pablo Montoya emocionaba al público a nivel mundial con sus excelentes maniobras a la hora de competir en la Fórmula 1. Invitado desde la Indy Car en donde levantó el máximo trofeo, el colombiano se abrió camino en la máxima categoría del automovilismo. Ahora, con una nueva faceta, le apuesta a los nuevos talentos que tiene el país.
A través del ‘Team Montoya’, el expiloto de la Fórmula 1 y la NASCAR decidió enseñar todo lo que sabe sobre manejar un auto de carreras, para competir con los grandes de este deporte, el cual no es apto para cardíacos. Uno de estos jóvenes competidores es Nicolás Baptiste.
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Con tan solo 17 años, pinta, al igual que sus otros tres compañeros, para ser uno de los grandes de este deporte en Colombia y en el mundo, pero solo le hace falta el patrocinio necesario para competir en las grandes pistas europeas, con el fin de ser tan grande como su mentor.
Sin embargo, para muchos la personalidad de Juan Pablo Montoya no es de un tipo con mucha cordialidad, sino que por el contrario, se convierte en alguien arrogante por todo lo logrado en su carrera, pero, ¿qué tanta verdad hay en eso? Baptiste habló con Kienyke.com sobre lo que significa trabajar con uno de los máximos exponentes en el deporte.