Las playas de Copacabana, en Río de Janeiro, adornan la postal del mítico estadio del Maracaná, que se prepara para recibir a dos grandes equipos suramericanos en lo que será la final de la Copa Libertadores del 2023.
En esta ocasión, los protagonistas del encuentro serán el Boca Juniors, equipo argentino que, a pesar de no ser el favorito, logró dejar eliminado al Palmeiras en las semifinales y se ubicó, nuevamente, en la final del torneo de clubes más importante de Suramérica.
Su rival, que jugará como local frente a un público en su mayoría brasilero, será el Fluminense, que, a pesar de no contar con una larga historia en la competición como el club argentino, llega como favorito tras eliminar en semifinales al Internacional.
Se espera que el árbitro colombiano, Wilmar Rondán, del pitazo inicial a las tres de la tarde, hora colombiana, no obstante, las televisoras se encuentran haciendo la previa del partido desde tempranas horas de la mañana.
Otra celebración que inició temprano fue la fiesta en las playas de Río de Janeiro por parte de los Hinchas del Boca Juniors, pues, a lo largo de la semana, fueron llegando desde Buenos Aires a la ciudad brasilera para acompañar a su equipo en este encuentro.