El fin de semana del 4 y 5 de noviembre, la Fórmula Uno celebra el Gran Premio de Brasil, una carrera esperada por muchos de sus fanáticos, ya que, generalmente, este circuito entrega emocionantes competencias.
En esta ocasión, el fin de semana estuvo dividido en una manera diferente que la FIA, ente organizador de la categoría reina del automovilismo, propuso. El viernes, además de los entrenamientos libres, se realizó la prueba de clasificación para la carrera del domingo; el sábado se adelanta la competición sprint con su respectiva prueba clasificatoria y, el domingo, se celebra el evento principal.
Lo que llamó la atención de la jornada del sábado fue que, tras una fuerte lluvia en medio de la prueba clasificatoria, una de las tribunas que se encuentran en el circuito de Interlagos sufrió un grave daño.
En medio de la prueba, el fuerte viento levantó el techo de la tribuna, dejando a los espectadores a merced del clima. Cabe resaltar que el suceso no dejó ningún herido, pues el material del techo no representa ningún peligro.
Los responsables del circuito, inmediatamente, procedieron a volver a acomodar la lona que cubría la gradería y los eventos del fin de semana continuaron sin ninguna dificultad. Cabe aclarar que este circuito se caracteriza por las sorpresivas y fuertes lluvias que, en ocasiones, acompañan al evento.