Con el alza histórica del dólar durante los últimos meses llegando casi a los $5.000 COP, los precios para salir de viaje fuera del país se han visto afectados, aumentado considerablemente su valor, siendo el dólar la moneda base para el cambio internacional. Por ello, los destinos nacionales son la mejor opción para pasar las vacaciones de cierre de año en la gran variedad de lugares maravillosos que tiene nuestro país para conocer y vivir experiencias inolvidables.
Su rica biodiversidad y calidez humana hacen de Colombia un destino que cada día es más apetecido, tanto para los mismos colombianos como para el radar internacional. Según la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO) las frecuencias semanales directas de vuelos regulares nacionales en octubre de 2022 aumentaron un 8,7 % hacia los destinos con potencial turístico y en el mediano plazo el país podría tener un PIB turístico del 10 %, gracias a sus atractivos y experiencias que lo hacen único en Latinoamérica, especialmente en nichos especializados como el avistamiento de aves, termalismo, espeleología y turismo comunitario.
Incluso, National Geographic sumó a Colombia en su lista de lo mejor del mundo dentro de los 25 destinos imprescindibles para visitar, en compañía de países como Reino Unido, Trinidad y Tobago y Suiza. El listado se centra en lugares que cuentan con esfuerzos de conservación dirigidos por la comunidad, así como en países que realizan una importante labor en materia de ecoturismo, sostenibilidad, familia y viajes inclusivos.
Según la Agencia de Viajes Comfenalco Antioquia, estos son algunos destinos con enfoque de sostenibilidad y a precios accesibles, disponibles para todos los colombianos afiliados y no afiliados a la caja de compensación, para tener en cuenta a la hora de seleccionar dónde pasar las vacaciones de fin de año:
Desierto de la Tatacoa
Para vivir una experiencia única se recomienda visitar uno de los lugares más mágicos de Colombia, con 330 kilómetros cuadrados aproximadamente de tierra de color ocre y gris con pincelazos del verde de los cactus. Es la segunda zona árida más extensa del país y no cuenta con la polución lumínica ni auditiva, lo que hace que disfrutar del silencio, del paisaje y de la tranquilidad del lugar sea inigualable. Actividades como observar las 88 constelaciones, apreciar fenómenos como lluvias de meteoros, visitar el Parque Arqueológico San Agustín, el observatorio astronómico o la montaña mirador Mano del Gigante hacen de esta experiencia el lugar soñado.