A propósito de la Semana de la prevención de los embarazos en adolescentes, celebrada entre el 20 y 26 de septiembre, la red Alianza por la Niñez explicó por qué se debe prestar mayor atención a esta situación social que perjudica a las mujeres jóvenes.
La primera preocupación se centra en la salud de la madre y el feto. Según la Alianza por la Niñez son varios los casos en que la gestante y el bebé presentan afectaciones físicas y mentales.
De acuerdo con la red colombiana, la segunda razón es que los embarazos en adolescentes "provocan discontinuidades en las trayectorias educativas, a veces agravados por la expulsión del sistema educativo a consecuencia del juicio moral".
La tercera preocupación es que el embarazo a temprana edad limita las opciones de ejercer un trabajo profesional y formal con una remuneración adecuada y de calidad.
La Alianza por la Niñez señala que el embarazo en adolescentes es más común en los hogares de estratos bajos, situación que se convierte en "un círculo de transmisión intergeneracional de la pobreza".
Otra preocupación principal es que esta situación se presenta en parejas que no son estables o en situaciones en que el hombre y la mujer no cumplen con un tipo de relación. Por esta razón, "la crianza termina a cargo de las mujeres y sus familias de origen".