Anderson Perlaza Caicedo, alias 'Borojó', exmiembro de la guerrilla urbana de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), devenido en narcotraficante, fue abatido por miembros de las fuerza de élite de la Policía Judicial de Colombia, en la selva del departamento de Nariño.
El anuncio del operativo fue hecho por el presidente de la república, Iván Duque, a través de sus cuentas en redes sociales. Destacó el rol de Borojó, quien es sindicado como el jefe de estructura de las Guerrillas Unidas del Pacífico, dedicadas al narcotráfico desde la región fronteriza con Ecuador.
"Con su neutralización seguimos afectando el accionar criminal de estos Grupos Armados", afirmó el presidente.
Perlaza Caicedo, alias Borojó, era sindicado por la Fiscalía colombiana, como productor y distribuidor de cocaína con destino a Ecuador y México, extorsionador, homicida, como también, inculpado por delitos de desplazamiento de personas y ataque a la fuerza pública.
Borojó fue ultimado mediante un certero disparo de un francotirador, apostado en la selva del departamento de Nariño, en la frontera Pacífico sur con Ecuador. Los efectivos de la Policía Judicial esperaron durante 10 días, los movimientos de las Guerrillas Unidas del Pacífico, lideradas por Borojó.
Según fuentes de la Policía Judicial, en declaraciones hechas a medios colombianos, Perlaza se reuniría en el sector de Bajo Jagua con una de sus novias, siendo detectado en la organización de su desplazamiento. "Su mayor debilidad: las mujeres, así pudimos empezar a determinar sus movimientos y puntos de encuentro predilectos".
“La mañana del sábado en que se desarrolló la operación se observó a 'Borojó' en compañía de un reducido número de sus lugartenientes y un tirador de alta precisión procedió a reducir el blanco”, señaló la fuente de la Policía Judicial.