La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, instó a investigar los recientes enfrentamientos que dejaron el 28 de mayo más de una docena de muertos en Cali, capital del Valle del Cauca.
"Es esencial que todas las personas que presuntamente causaron lesiones o muerte, incluidos funcionarios del Estado, estén sujetas a investigaciones rápidas, efectivas, independientes, imparciales y transparentes, y que los responsables respondan ante la ley", manifestó Bachelet en un comunicado.
A la oficina de la comisionada llegó información de "individuos armados, incluido un oficial de policía judicial fuera de servicio -luego linchado por los manifestantes-, que habrían disparado en dirección a manifestantes, periodistas que cubrían las protestas y transeúntes".
En ese sentido, Bachelet pidió que se ponga fin a todas las formas de violencia, incluyendo el vandalismo e hizo un llamado al Gobierno para que se mantenga el diálogo con el Comité del Paro. Esas conversaciones se han visto estancadas por la posición de las partes sobre los bloqueos.
El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, informó de al menos 13 muertos en la ciudad durante la jornada de protestas del viernes, según los datos de la fiscalía. Y recibió el reporte de 36 heridos atendidos en centros médicos públicos y privados.
Colombia cumplió este sábado 32 días de paro nacional en rechazo a una polémica reforma tributaria y otras medidas impulsadas por el Gobierno, lo que derivó en fuertes enfrentamientos entre civiles y policías en diferentes ciudades, así como disturbios, saqueos y actos de vandalismo.
ONGs han documentando más de 60 personas muertas durante las protestas, la mayoría presuntamente a manos de efectivos de la fuerza pública, y más de 860 civiles han resultado heridos, según las organizaciones defensoras de derechos humanos. También se ha reportado la detención arbitraria de más de 2.150 personas y actos de violencia de género contra casi 90 más.