El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto no solo deja una grave emergencia humanitaria, sino un desafío de enormes proporciones para miles de familias que perdieron sus viviendas o que ahora habitan inmuebles con daños.
El más reciente balance conocido por el presidente Abelardo De La Espriella, durante su alocución este lunes 17 de agosto da cuenta de 26.945 viviendas destruidas y 127.557 averiadas en diferentes zonas del país, una cifra que evidencia que la reconstrucción habitacional será uno de los principales retos que deberá afrontar el Gobierno durante los próximos meses y años.
El presidente señaló que una tercer parte de la población colombiana se vio afectada, más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas.
La magnitud de los daños ha trasladado progresivamente la atención de las labores de búsqueda y rescate hacia una segunda fase de la emergencia, en la que el alojamiento de las familias damnificadas y la reconstrucción de los municipios afectados comienzan a ocupar un lugar central.
Miles de familias quedaron sin vivienda
El impacto habitacional se extiende por buena parte del occidente y centro del país. Cali, Pereira y otros municipios del Eje Cafetero figuran entre los territorios con mayores daños, mientras que poblaciones cercanas al epicentro también enfrentan pérdidas significativas.
En San José del Palmar, Chocó, municipio donde se localizó el epicentro del terremoto, se contabilizan más de 580 viviendas afectadas y al menos 42 completamente destruidas. Las dificultades de acceso al territorio, debido a derrumbes en su principal vía, han complicado la llegada de ayudas y la evaluación de los daños en las zonas rurales.
Buenaventura también enfrenta una situación compleja. Reportes conocidos durante los últimos días señalan que más de 10.000 viviendas presentan algún nivel de afectación, al mismo tiempo que colegios, centros de salud y otra infraestructura pública resultaron golpeados por el movimiento telúrico.
A escala nacional, las más de 127.000 viviendas averiadas implican un segundo desafío. No todas deberán ser reconstruidas por completo, pero requieren evaluaciones estructurales para determinar cuáles pueden ser reparadas y cuáles representan un riesgo para sus habitantes.
¿Qué anunció el Gobierno para reconstruir las viviendas?
El presidente Abelardo De La Espriella anunció un plan nacional de reconstrucción y ha señalado que el Gobierno busca articular recursos públicos y privados para responder a la magnitud de los daños.
Dentro de esa estrategia, el Ejecutivo ha sostenido conversaciones con empresas del sector de la construcción y otros actores privados para definir mecanismos que permitan acelerar la recuperación de viviendas e infraestructura. De La Espriella aseguró que el Gobierno está utilizando la capacidad disponible del Estado y convocó al sector empresarial a participar en el proceso de reconstrucción.
El Gobierno también declaró la emergencia económica como parte de las medidas para disponer de herramientas extraordinarias que permitan enfrentar las consecuencias del terremoto. Entre las acciones anunciadas se encuentran apoyos para los damnificados, alivios económicos y recursos destinados a recuperar infraestructura afectada.