Aída Victoria Merlano fue condenada por participar en la fuga de su madre, la excongresista Aída Merlano, en octubre de 2019. Según la Fiscalía existen pruebas suficientes para demostrar que la creadora de contenido sí tenía conocimiento de estos hechos, en donde también habría participado.
El juez del caso emitió orden de captura por el delito de fuga de presos en concurso con uso de un menor de edad en la comisión de delitos. Con el fin de evitar el riesgo de fuga, el despacho judicial decidió emitir la orden de captura en contra de Aída Victoria Merlano.
Sin embargo, la defena de Aída Victoria Merlano apelará la decisión basándose en el artículo 33, el cual cita que “nadie podrá ser obligado a declarar contra sí mismo o contra su conyugue, compañero permanente o parientes dentro de cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil”.
Este artículo cita que no pueden obligar a nadie que tenga primer grado de consanguinidad a delatar, tal y como está estipulado en el artículo 33 de la constitución de 1991. Aunque ella supiera que se iba a fugar, no la podrían judicializar porque tenía el derecho de guardar silencio por ser su hija.