La Superintendencia de Salud (Supersalud) de Colombia prorrogó este miércoles por un año la intervención administrativa a la Entidad Promotora de Salud (EPS) Sanitas, del grupo de origen español Keralty, por sus problemas financieros y de atención a sus afiliados.
Según la Supersalud, en Sanitas, que tiene 5,8 millones de afiliados, "persisten los incumplimientos normativos respecto a las condiciones financieras y de prestación de servicios a sus usuarios".
La empresa fue intervenida el 2 de abril de 2024 por insolvencia debido a la crisis que enfrentan varias entidades que prestan servicios de salud en el país.
La Supersalud explicó hoy que, en el caso de Sanitas, "se mantienen los causales de intervención contemplados en el artículo 114 del Decreto Ley 663 de 1993".
El grupo Keralty, dueño de la EPS Sanitas, recurrió en enero de este año a "instancias internacionales" para solucionar esa disputa que, según afirma, afecta su situación financiera y la prestación de sus servicios.
Los accionistas del grupo Keralty señalaron que las medidas tomadas por el Gobierno "constituyen un trato arbitrario, discriminatorio e injusto, que ha derivado en la destrucción del valor económico de EPS Sanitas, en perjuicio de sus accionistas, colaboradores y la sociedad colombiana en general".
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Por esa razón, y ante las dificultades para llegar a una "resolución amistosa" de la disputa, el grupo empresarial -que en abril de 2024 ya había presentado una denuncia penal contra el entonces superintendente de salud colombiano, Luis Carlos Leal, por la intervención del Gobierno en Sanitas- llevó el caso a la esfera internacional.