En lo que ha sido calificado como un nuevo “reversazo” en la política antidrogas, el Gobierno Nacional anunció la reactivación de la fumigación con glifosato en zonas de conflicto, especialmente en territorios donde grupos armados ilegales estarían forzando a campesinos a sembrar cultivos ilícitos.
El anuncio fue realizado por el ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, en medio de una compleja situación de orden público marcada por el aumento de acciones violentas de disidencias y otros grupos armados, así como por los rezagos en las labores de erradicación de cultivos de uso ilícito.
Aspersión terrestre con drones
Según explicó el ministro, la estrategia no contempla fumigación aérea tradicional, sino una aspersión terrestre controlada mediante drones, que se focalizará en zonas específicas con presencia de economías ilegales impuestas por actores armados.
“Colombia va a iniciar una aspersión terrestre, a través de drones, con glifosato. Es una aspersión terrestre controlada que se hará, fundamentalmente, en aquellos lugares donde grupos armados ilegales estén forzando a los campesinos a sembrar hoja de coca”, afirmó Idárraga.
El funcionario señaló que la medida busca proteger a las comunidades rurales que, según el Gobierno, están siendo víctimas de amenazas y desplazamientos por negarse a participar en la siembra de coca.