El general colombiano en retiro Henry Torres Escalante dijo este martes que los asesinatos de campesinos y colonos, conocidos como "falsos positivos", que se cometieron en el departamento de Casanare se convirtieron "en números, en porcentajes" para lograr mejores resultados y ascender en el Ejército.
La cruda confesión la hizo durante el segundo día de una audiencia de reconocimiento de verdad celebrada por la Justicia Especial para la Paz (JEP) en Yopal, capital de Casanare, en el este de Colombia.
"La constante medición sobre los resultados (que hacían sus superiores) produjo un daño irreparable ya que las muertes se convirtieron en números, en porcentajes", aseguró Torres frente a familiares de personas que fueron asesinadas y presentadas como guerrilleros o delincuentes muertos en combate.
El oficial retirado fue entre 2005 y 2007, siendo coronel del Ejército, comandante de la Brigada XVI, que tenía bajo su jurisdicción el Casanare.
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Torres, el militar de más alto rango en reconocer su culpabilidad en los falsos positivos", hace parte de 21 exmilitares y otros exfuncionarios del Estado que reconocieron su participación en el asesinato de 303 personas para hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate, crímenes conocidos en Colombia como "falsos positivos".
Con dichos crímenes, que fueron destapados a finales de 2008, los militares de la época buscaban recompensas tales como permisos y ascensos, entre otros.
Por presiones
Torres explicó que su proceder, en el cual se daba prioridad a las muertes antes que a las capturas de guerrilleros, se debió también a las presiones a las que era sometido por parte de sus superiores y mencionó al entonces comandante del Ejército, el general Mario Montoya.