Un grupo de exministros de Defensa de Colombia, generales de la cúpula militar y de la Policía, así como el exconsejero presidencial para la seguridad nacional , Rafael Guarín y el exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), el general (r) Rodolfo Amaya, del gobierno del expresidente Iván Duque, emitieron un comunicado en respuesta a las acusaciones sobre la supuesta adquisición del software de espionaje "Pegasus" en su administración. El documento, firmado por altos funcionarios del gobierno Duque, defiende que el aparato de seguridad del Estado habría actuado con total transparencia y estricto apego a la ley.
Entre los firmantes del comunicado se encuentran varios de los más altos cargos de la administración de seguridad del gobierno Duque, empezando por los ex ministros de Defensa, Guillermo Botero y Diego Molano, quienes ocuparon la cartera en diferentes momentos.
El comunicado inicia afirmando que, bajo el mandato del expresidente Iván Duque Márquez, se establecieron directrices claras y explícitas para todos los funcionarios del gobierno, de que debían actuar en estricto cumplimiento de la Constitución y las leyes colombianas. Según los firmantes, esto fue una constante en la toma de decisiones y en la implementación de políticas de seguridad a lo largo del gobierno de Duque.
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Los exfuncionarios recalcan que todo el aparato de seguridad del Estado fue utilizado exclusivamente para combatir el crimen organizado y contrarrestar amenazas a la seguridad nacional, sin desviar recursos o acciones hacia fines diferentes a los establecidos en la ley. Así las cosas, aseguran que en ningún momento se ordenó la adquisición de tecnología de vigilancia que pudiera estar asociada con violaciones a la privacidad de los ciudadanos.
Rechazo a la adquisición de "Pegasus"
Uno de los puntos centrales del comunicado es la respuesta directa a las especulaciones sobre la supuesta adquisición del software "Pegasus" por parte del Estado colombiano durante el gobierno de Iván Duque. Este software ha estado en el centro de diversas controversias internacionales, relacionadas con el espionaje a periodistas, activistas y líderes políticos. Ante estas informaciones, los exfuncionarios de la administración Duque aseguran que no existe ningún registro de una compra de este software por parte de Colombia.