Tan pronto se conoció el informe donde se destaca a Colombia como uno de los países con potenciales índices de hambruna aguda en 2022, las entidades del Gobierno Nacional rechazaron las declaraciones de la la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO).
El documento se presentó tras un estudio realizado en conjunto con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), se incluye a Colombia en la lista de los veinte países que podrían sufrir hambre aguda en el 2022.
El rechazo generado por las entidades gubernamentales sobre el informe hizo que la organización evaluará nuevamente las cifras presentadas. El lunes 31 de enero la vicepresidenta y canciller Marta Lucía Ramírez se pronunció frente al informe presentado por la entidad, la funcionaria cuestionó la metodología, el soporte fáctico y las fuentes que usó la FAO para emitir la alerta sobre la seguridad alimentaria en el país.
En el pronunciamiento la canciller destacó que a pesar de la pandemia, las cifras de desnutrición en menores descendieron en un 39,1% entre 2018 y 2020.
Con esto, el representante de la FAO en Colombia, Alan Jorge Bojanic, reconoció algunos errores presentados que desconocen los esfuerzos del país por mantener los niveles de seguridad alimentaria estables en las poblaciones, especialmente en los migrantes venezolanos. El funcionario señaló que por un tema de presentación en el informe no se demostró los análisis que realmente se querían dar a conocer.