El Departamento de Estado de Estados Unidos ha decidido remover al embajador encargado de su misión diplomática en Colombia, Francisco Palmieri.
Según fuentes confiables, esta orden fue emitida este viernes, y marca un cambio importante en la representación estadounidense en el país sudamericano.
La noticia llega en un momento de compleja tensión diplomática, aunque la remoción de Palmieri ocurrió antes de la crisis que se desató recientemente entre las dos naciones. Esta crisis, relacionada con las políticas migratorias y la deportación de ciudadanos colombianos, aparentemente llegó a su fin el viernes por la noche, cuando la Casa Blanca emitió un comunicado anunciando que las sanciones comerciales a Colombia habían sido levantadas. A pesar de ello, el tema de las visas sigue siendo un asunto pendiente que se resolverá en la próxima semana.
Un cambio de timón en la diplomacia estadounidense
Francisco Palmieri, quien ejercía el cargo de encargado de negocios ad interim de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, recibió la orden de regresar a Washington como parte de una reestructuración interna impulsada por la nueva administración estadounidense. Según lo confirmado por el Reporte Coronell, la decisión fue tomada por el Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, mucho antes de la reciente tensión diplomática entre ambos países.
La decisión de retirar a un embajador encargado, especialmente cuando aún no se ha confirmado un reemplazo oficial, es un movimiento sorprendente. Este tipo de cambios suelen ocurrir en momentos de ajuste de política externa, y en este caso no parece estar directamente relacionado con la crisis reciente entre Estados Unidos y Colombia.
¿Por qué la remoción de Palmieri?
Francisco Palmieri ha sido un diplomático de carrera que ha desempeñado diversos roles en el ámbito internacional. Fue nominado en 2018 por la administración de Donald Trump para el cargo de embajador en Honduras, aunque esa designación no se concretó. Su remoción de Colombia parece estar vinculada con una serie de cambios internos en el Departamento de Estado, donde el nuevo gobierno de Joe Biden ha decidido alejarse de diplomáticos cercanos a la administración de Trump.
La fuente que reveló esta información señaló que al menos una docena de diplomáticos de alto rango en todo el mundo están recibiendo órdenes similares para regresar a Washington. Esta medida se enmarca dentro de un esfuerzo por ajustar la representación diplomática y alinearla con la política exterior de la administración Biden, que ha distado considerablemente de la de su predecesor.