Colombia es un país que históricamente ha tenido acercamientos diplomáticos amistosos con Estados Unidos y los miembros del bloque de occidente y se muestra abierto a la cooperación internacional para la solución de sus problemas internos como la violencia y el narcotráfico. Además, desde 2017 es un asociado intercontinental de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN).
El 8 de diciembre de 2021, la organización y el gobierno nacional firmaron un acuerdo de cooperación que tiene el objetivo de unir esfuerzos en materia de seguridad y ambiente capacitando a la fuerza armada colombiana en tácticas de guerra utilizadas por el ente internacional.
Como consecuencia de esto, Colombia tiene una postura clara y rechaza de manera tajante los actos de invasión cometidos por el gobierno ruso y sus tropas, las posibles consecuencias de este apoyo a la causa ucraniana pueden venir de Venezuela, país aliado de Moscú que comparte una historia de conflictos diplomáticos con el país.
Por otro lado, los enfrentamientos bélicos en el este de Europa impactarían directamente en la economía colombiana ya que, a pesar de que los altos precios del petróleo registrados desde que iniciaron las tensiones benefician a la nación, el alza en el crudo afectaría directamente a la gasolina y Colombia es importador de combustible.