Los ataques contra un helicóptero de la Policía y una base aérea que dejaron 20 muertos y más de 80 heridos en Colombia han puesto en debate las políticas de seguridad y de 'paz total' del presidente Gustavo Petro por el deterioro del orden público en el país.
El procurador general, Gregorio Eljach, dijo este viernes al presidente en una declaración pública que la búsqueda de la paz, uno de los programas bandera del Gobierno de Petro, no puede hacerse a costa de la seguridad, que los críticos del mandatario consideran que ha sido descuidada en el afán de negociar con distintos grupos armados ilegales.
El jefe del Ministerio Público pidió al presidente "que examine a la luz de los hechos lo que viene sucediendo con la expansión de las organizaciones criminales en los territorios, revise lo que corresponda y fortalezca la acción legítima del Estado".
El propio presidente Petro, que atribuye los ataques a dos grupos de las disidencias de las antiguas Farc dedicadas al narcotráfico, confirmó este viernes la última víctima mortal, el piloto de la aeronave, capitán Francisco Javier Merchán, quien había resultado herido y falleció en el lugar del accidente antes de recibir atención médica.
"Estamos de luto y la cuota de sacrificio ha sido muy alta, pero seguiremos a la ofensiva para identificar y ubicar a los asesinos de nuestros policías y desmantelar estas estructuras del crimen organizado, llámense disidencias, Clan del Golfo o Junta del Narcotráfico", expresó en su cuenta de X el director de la Policía, general Carlos Fernando Triana.
Por el atentado con un camión bomba en Cali, en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, la academia de la Fuerza Aérea, la cifra de víctimas subió hoy a siete y los heridos son 79, de los cuales 37 ya recibieron el alta