El Banco de la República decidió, por medio de su reunión de junio, mantener inalterada la tasa de interés en un 9,25 %, lo cual se alinea con las expectativas que se tenían en el mercado.
Esta decisión no fue compartida por parte del Gobierno Nacional, que, en cabeza del ministro de Hacienda, solicitaba una reducción del indicador en, al menos, cincuenta puntos básicos.
-
Lea también: Tarifa de energía en el Caribe disminuyó 17% en el primer semestre y se mantiene estable: Afinia
La decisión tomada por el Emisor se da teniendo en cuenta que la inflación anual entre abril y mayo mostró un descenso marginal al pasar del 5,2 % al 5,1 %. Asimismo, la inflación básica, sin alimentos ni regulados, se redujo del 4,9 % al 4,8 %.
Además, cierto repunte y rigidez en canastas importantes como la de alimentos, servicios y también bienes explican el comportamiento detrás de la decisión tomada por la entidad.
Según el gerente del Banco, Leonardo Villar, “las medidas de expectativas de inflación procedentes de las encuestas se mantuvieron en niveles superiores a la meta y reflejan la percepción de que la convergencia de la inflación a la meta del 3 % sería más lenta que lo anteriormente previsto”.
Otro de los retos, según explican desde el banco central del país, es el aumento del déficit fiscal previsto para este año y los venideros, lo cual se constituye en un desafío para la sostenibilidad adecuada de las finanzas públicas y reduce el margen de maniobra para el relajamiento de la política monetaria.