La Defensoría del Pueblo volvió a encender las alarmas sobre la situación del sistema de salud en el país, advirtiendo que la crisis hospitalaria se profundiza debido a las millonarias deudas de las EPS, en especial de la Nueva EPS, que concentra más del 22 % de los afiliados a nivel nacional.
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Deudas que asfixian a clínicas y hospitales
Según el organismo, los retrasos en los pagos han puesto en aprietos financieros a hospitales y clínicas en distintas regiones. Aunque se han implementado mesas de conciliación y firmado acuerdos de pago, estos compromisos no se están cumpliendo, lo que repercute directamente en el pago de nóminas, la cancelación a proveedores y la garantía en la prestación de servicios médicos.
Eje Cafetero y otras regiones en emergencia
El panorama resulta especialmente crítico en el Eje Cafetero, donde la deuda de la Nueva EPS con los hospitales públicos supera los $260.000 millones. Esta situación llevó a que los departamentos de Risaralda y Quindío declararan alerta roja hospitalaria.
En el Chocó, el Hospital San Francisco de Asís reporta una sobrecapacidad del 287 % y un déficit mensual cercano a $5.500 millones, lo que compromete seriamente su operación. En Sucre, varias clínicas han advertido que cerrarán servicios a partir del 1 de octubre por falta de recursos. En el Amazonas, los giros resultan insuficientes, mientras que en el Cesar las deudas ascienden a más de $190.000 millones, obligando a diversas instituciones a suspender la atención en casi todos los servicios, salvo en urgencias vitales.