La Contraloría General de la República emitió una advertencia a la Superintendencia Nacional de Salud (SNS) por el deterioro financiero y operativo de varias EPS intervenidas en el país, al considerar que las medidas adoptadas no han logrado estabilizar el sistema ni garantizar la continuidad del servicio.
El pronunciamiento fue realizado por el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, quien aseguró que persisten riesgos sobre los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud y sobre la atención a millones de usuarios.
El órgano de control evidenció incumplimientos financieros y jurídicos en EPS como Coosalud, Famisanar, Capresoca, Savia Salud, Asmet Salud, Emssanar y SOS, lo que, según el informe, afecta la sostenibilidad de las entidades y la prestación del servicio de salud.
En el caso de Nueva EPS, la Contraloría aseguró que no cuenta con estados financieros certificados ni dictaminados para 2024 y 2025, situación que impide validar la veracidad de la información contable. Además, identificó un faltante de $4,9 billones en reservas técnicas y $13,6 billones en anticipos pendientes de legalizar.
El informe también señala un deterioro acelerado en los indicadores de endeudamiento. Por ejemplo, Savia Salud pasó de un indicador de 4,41 a 11,73, mientras que Famisanar registró un deterioro de 1,00 a 4,08 al cierre de 2025.
La Contraloría indicó además que, en varios casos, los pasivos crecieron de manera considerable tras las intervenciones de la Supersalud. En Coosalud, por ejemplo, las obligaciones pasaron de $1,88 billones en octubre de 2024 a $6,34 billones en 2025.