Cada año, el Índice de Percepción de la Corrupción pone a los países en una misma escala y permite comparar tendencias. En 2025, el resultado de Colombia volvió a moverse hacia abajo. Si bien no es un listado de países y cantidad de escándalos, sí es una señal sobre cómo se evalúa la corrupción en el sector público.
¿Qué resultados obtuvo Colombia?
El Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) mide la percepción de corrupción en el sector público. La escala va de 0 (peor) a 100 (mejor). Esa precisión es clave para no leerlo mal, pues el CPI no cuenta condenas, no suma capturas y no revisa “caso por caso”.
Su función es otra. El CPI condensa evaluaciones de fuentes especializadas y expertos y las convierte en un número comparable entre países. Por eso se usa como un indicador de tendencia: muestra si, en el tiempo, un país es visto como más fuerte o más débil en integridad pública.
Colombia obtuvo 37/100 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 y quedó en el puesto 99 entre 182 países. A modo de comparación, Colombia venía de 39 puntos y puesto 92 en 2024 y de 40 puntos en 2023.
La variación de 2025 implica un descenso en puntaje y en posición, es decir, aumento su percepción de corrupción.
¿Qué cambió para Colombia en 2025?
El cambio central es el retroceso acumulado en tres mediciones consecutivas: 40 en 2023, 39 en 2024 y 37 en 2025. Es un movimiento pequeño en cifra, pero relevante en lectura institucional porque el CPI es una escala corta: dos o tres puntos pueden modificar la forma en que se perciben los controles, la transparencia y la capacidad del Estado para prevenir y sancionar corrupción en el sector público.