El Gobierno Nacional y la banca privada anunciaron la puesta en marcha del programa Abrigo, un acuerdo que busca apoyar a los colombianos afectados por la emergencia climática mediante alivios financieros y nuevos créditos para impulsar la recuperación económica.
El pacto fue firmado entre el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y la Asobancaria, tras más de una docena de reuniones en las que también participó el presidente de la República y la Superintendencia Financiera de Colombia.
El programa, denominado Alianza Bancaria por la Recuperación Integral y la Generación de Oportunidades (Abrigo), entrará en vigencia desde mañana y se plantea como una alternativa a las inversiones forzosas que el Gobierno había propuesto para atender la emergencia.
El primer componente del acuerdo está dirigido a los colombianos que resultaron damnificados por la emergencia climática.
Las personas inscritas en el Registro Único de Damnificados (RUD) podrán solicitar períodos de gracia de hasta 12 meses en sus créditos.
Durante ese tiempo no se causarán ni se cobrarán intereses y los beneficiarios conservarán su calificación crediticia, por lo que no serán reportados negativamente en centrales de riesgo.
Además, las entidades financieras suspenderán de inmediato los cobros jurídicos y prejurídicos relacionados con esas obligaciones.
Para aplicar estas medidas, la Superintendencia Financiera expedirá las instrucciones correspondientes y cada banco habilitará canales de atención para recibir las solicitudes.
2,1 millones de nuevos créditos para reactivar la economía
El segundo componente del acuerdo está enfocado en la recuperación económica de las regiones afectadas por la emergencia climática.
El sector bancario se comprometió a otorgar 2,1 millones de nuevos créditos en los próximos 12 meses en los ocho departamentos impactados por el fenómeno.
La cifra representa un crecimiento del 15% real frente a los 1,8 millones de créditos que normalmente se desembolsan en esas zonas, lo que implica 270.000 operaciones adicionales.