Zona Hostil es un espacio dedicado al periodismo de inmersión que evidencia relatos reales, recorriendo lugares que esconden testimonios. Asimismo, deja al descubierto verdades que en ocasiones golpean el alma de los protagonistas, resaltando el lado más humano y dejando de lado las cifras para ver, conocer y analizar la realidad.
En la octava entrega de este espacio de investigación periodística, el equipo viajó hasta el departamento de Chocó para internarse en lo más profundo de su departamento, Quibdó. Una vez ahí, encontraron un grupo de jóvenes que resisten a morir de manera violenta, esto, a través del Baile.
Es válido recordar que esta zona es caracterizada por altas cifras de violencia. Las rutas de drogas tejidas en el territorio, el narcotráfico, la pobreza, el abandono estatal, los conflictos sociales y los grupos armados, han derivado en una serie de problemas graves que detienen el avance poco atendido, de esta región.
Sin embargo, la calidad humana de la gran mayoría de sus pobladores, es la resistencia para no dejar servido su territorio a la muerte.
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'Black Boys' resistir a la muerte bailando
En medio de este cóctel difícil en el que está sumido Quibdó, nació "Bon Ice", un hombre que desde muy pequeño le apostó su vida al baile y quien se profesionalizó en él. Desde pequeño, trató de incentivar y expandir su gusto por este arte a sus amigos. A medida que fue creciendo, supo que ese era su destino en la vida, sacar a los jóvenes de las garras de la violencia.
Por eso fundó 'Black Boys' una escuela de danza en la que suma a jóvenes que llegan huyendo de la violencia. Bon Ice pasa por debajo de las balas, las fronteras invisibles y las miradas peligrosas para sacar a sus estudiantes de los grupos armados de la región. Por eso ha recibido amenazas, pero esto, no ha hecho que merme su intención.
La historia de 'Kolacho'
Kolacho es uno de sus alumnos. Años atrás era un delincuente, le gustaba, como dice él, robar a sus amigos, quitarle las bicicletas a los niños de su barrio y agarrar cosas como un capricho inservible. Un día, "resucitó", cambió de mentalidad y al ritmo de una buena canción, se acercó a 'Black Boys'. Desde ahí, su vida cambió, dejó a un lado el actuar delictivo y se propuso una meta: hacer sentir orgullosa a su mamá. Hoy en día, Kolacho practica el baile, estudia y trabaja por un mejor futuro, sin hacerle daño a nadie.