Cada vez más hogares colombianos consideran a sus mascotas como un miembro más de la familia. Perros, gatos e incluso otros animales de compañía ocupan un lugar central en la vida cotidiana, y con ello crece la conciencia sobre su bienestar, su salud y, especialmente, su nutrición. Así como la alimentación es clave para el desarrollo y calidad de vida de los seres humanos, también lo es para los animales, quienes requieren dietas balanceadas, adecuadas a su especie, edad y condición física.
Para hablar de este tema, en Kienyke.com conversamos con Camilo Andrés Raigoso, médico veterinario con más de 10 años de experiencia en nutrición animal y experto en dietas naturales para mascotas. Su enfoque se centra en brindar información clara, útil y responsable a los cuidadores, para que puedan tomar decisiones acertadas en cuanto a la alimentación de sus perros y gatos.
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Uno de los primeros temas abordados fue el error más común que cometen los tutores al alimentar a sus animales: el desconocimiento. “Muchas veces no sabemos qué tipo de alimento estamos eligiendo. Por ejemplo, le damos a un cachorro comida de adulto, o elegimos productos que contienen ingredientes que pueden generar alergias sin saberlo. Incluso les damos comida de casa sin tener en cuenta que puede ser tóxica para ellos”, explicó Raigoso.
La diferencia entre la llamada “comida casera” y la alimentación natural formulada también fue un punto clave de la conversación. El veterinario hizo énfasis en que dar sobras o lo que quedó del almuerzo no es equivalente a una dieta natural bien estructurada. “Una dieta natural requiere del acompañamiento de profesionales: médicos veterinarios, nutricionistas o zootecnistas que garanticen que ese alimento tenga los macro y micronutrientes adecuados. No es solo arroz con pollo”, puntualizó.
¿Qué tan bien estás alimentando a tu mascota?
Entre los ingredientes recomendados para este tipo de dietas, Raigoso mencionó proteínas animales como carne de res, pollo, cordero, pavo o conejo, y vegetales seguros como zanahoria, espinaca y habichuela. En cuanto a frutas, destacó la manzana, el mango y el banano, siempre sin cáscara ni semillas. También recomendó algunos cereales como la quinua, por su bajo índice glucémico y su buena digestibilidad.