América Latina no quiere perder pisada en la industria aeronáutica, por lo que varias empresas se animan a lanzar innovadores diseños. Al tiempo que México prepara su primer avión militar de ataque, otras firmas como la brasileña Embraer o la argentina Petrel apuestan decididamente por los aviones eléctricos.
Destacarse en la fabricación de aviones no es una tarea sencilla para ningún país del mundo. Aún así, algunos países latinoamericanos procuran no perder pisada en la industria y en los últimos meses han sorprendido con aviones de diseño propio.
Siguiendo las tendencias de la industria, los nuevos modelos de aviones latinoamericanos ya apuestan fuerte por un menor consumo de combustible, ya sea convirtiéndose en 100% eléctricos o incorporando mecanismos que permitan reducir el consumo de combustible.
El ATL 100 brasileño, un multipropósito que mira al futuro
En 2017, exintegrantes de la tradicional empresa aeronáutica brasileña Embraer formaron Desaer, una compañía que, asociada con capitales portugueses, trabaja desde su creación en el desarrollo de los aviones ATL 100, un avión bimotor de uso logístico que está diseñado para poder servir tanto para el transporte de pasajeros como de carga y de uso militar.
En efecto, la aeronave está diseñada para transportar 19 personas en su versión de pasajeros o 12 paracaidistas en su versión militar. En su configuración para carga, la aeronave está capacitada para llevar hasta 2500 kilos.
La novedad del avión es el bajo costo de operación y la versatilidad de la nave. Si bien no cuenta con un motor eléctrico, los fabricantes sí prevén que pueda adaptarse en el futuro para funcionar con este tipo de fuente de energía.
Embraer y sus cuatro revolucionarios aviones ecológicos
Ser la tradicional empresa brasileña de aviones no impide a Embraer buscar innovar en el mercado, atendiendo las demandas ecológicas del momento. Por eso, a comienzos de noviembre la firma presentó 'Energía', una familia de cuatro aviones diseñados para disminuir la contaminación.
En efecto, los cuatro aviones utilizan formas sustentables de propulsión: uno es eléctrico, otro se mueve con el método de pila de combustible, otro con turbina de gas y otro con un sistema híbrido.
El desarrollo de los cuatro aviones fue en asociación con un consorcio de universidades de ingeniería, institutos de investigación aeronáutica y pequeñas y medianas empresas, con la intención de mejorar la recolección de energía, la administración de temperatura y sus aplicaciones para una propulsión sustentable.
La empresa brasileña pretende tener listos los aviones entre 2030 y 2040: el primero en estar disponible será el híbrido, que tendrá nueve asientos y reducirá en un 90% sus emisiones de CO2. El último, cuya tecnología estará lista en 2040, será el que se mueve a partir de una turbina de gas. Con capacidad para entre 35 y 50 pasajeros, reducirá sus emisiones en un 100%.
El avión argentino Petrel se reconvierte al litio
La industria argentina tampoco se queda atrás. Petrel, la única constructora de aviones privada del país, desarrolló junto a la estatal Universidad Nacional de La Plata un rediseño del avión Petrel 912i para que sea propulsado íntegramente con batería de litio.